El sector inmobiliario se encuentra en pleno boom pese a las advertencias de que no está creciendo como el año pasado. Por el contrario, la Bolsa está en un momento de volatilidad e incertidumbre. Por eso, Acciona ha pensado que es mejor no mezclar ambas cosas, al menos por el momento.

En concreto, el grupo constructor ha asegurado que actualmente no está considerando una posible salida a bolsa de sus activos inmobiliarios aunque sí está analizando una posible venta de sus activos inmobiliarios en arrendamiento, según ha señalado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

De acuerdo con el diario ‘Expansión’, esta decisión ha venido unida a la salida de la empresa del consejero delegado de Acciona Inmobiliaria, Walter de Luna, que procedente de Sareb llegó a la compañía en 2014. Además, este medio apunta a que el principal motivo para dar marcha atrás en esta operación es debido al aumento de las incertidumbres y la volatilidad de la Bolsa.

También hay que tener en cuenta que el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, ya aseguró en la pasada junta de accionistas que no parecía posible la salida a bolsa de su filial Acciona Real Estate (ARE) y avanzó que se estudiarían otras opciones, como la entrada de un socio o la venta de activos. “La prioridad número 1 es desapalancar y reducir la deuda a cerca de cero en los próximos años”, señaló entonces su presidente, José Manuel Entrecanales.

Un año antes, la compañía había abierto la posibilidad de crear una sociedad cotizada de inversión inmobiliaria (socimi) con sus activos inmobiliarios en alquiler.

Acciona culminó este año la creación de su filial Acciona Real Estate (ARE), a la que aportó los activos y pasivos relacionados con su rama de actividad de alquiler, que tiene una cartera valorada en 630 millones y está integrada, principalmente, por vivienda residencial libre en alquiler en España.

En concreto, el 63% de los activos corresponde al negocio residencial. Un total de 1.382 viviendas y 36 locales comerciales asociados. El resto es terciario (edificios de oficinas, hoteles y locales comerciales), así como terrenos para desarrollar.

La división inmobiliaria registró unos ingresos de 68 millones de euros hasta septiembre, el 80% más, y el ebitda fue de 9 millones, tres veces más que en 2015, debido a la entrega parcial de una promoción en México.