Primero fueron los operadores locales organizados en Aotec; y ahora son las telecos especializadas en empresas, Asotem. Por separado, ambas asociaciones exigen a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que retire su propuesta para cambiar la regulación en el ámbito de la telefonía móvil.

El pasado mes de julio los operadores virtuales (OMV) y pequeñas compañías de teléfono, recibieron un duro golpe. La CNMC había propuesto la eliminación del Mercado 15. Es decir, la regulación sobre el acceso mayorista a la red para ofrecer servicios.

Esto significa que los operadores con red, Movistar, Vodafone y Orange, ya no tienen obligación de abrir sus redes para que otras compañías, mediante alquiler, puedan generar un negocio. Al tratarse de los tres grandes actores del sector, que desde hace tiempo pedían la eliminación de este Mercado 15, el ruido generado no ha sido demasiado.

Desde hace meses, Aotec ha estado peleando por la situación. Bien por la pérdida de empleos que puede suponer, o por la falta de competencia que genera. Y ahora no estará sola en su lucha. La Asociación de Operadores de Telecomunicaciones Empresariales, Asotem, ha manifestado su desacuerdo con la propuesta de desregulación de dicho Mercado 15.

Sus argumentos oficiales se basan en que el análisis del mercado sobre el que se intenta basar la propuesta se aleja considerablemente de la situación actual. Así, creen que en dicho análisis se pasa por alto la fortísima relación entre los servicios móviles y los fijos, demandados simultáneamente por los usuarios. Estiman que ahora mismo no se puede vender nada fijo sin móvil, y viceversa.

También cuestionan que no se analicen los problemas objetivos derivados de la aplicación real de los acuerdos de acceso a las redes móviles, y que sólo pueden manejarse con una regulación preventiva. En particular, aseguran, los OMVs están teniendo graves dificultades para poder ofrecer a sus clientes servicios competitivos basados en datos, tanto por haberse retrasado notablemente el acceso a las nuevas tecnologías de banda ancha móvil (en 2015 sólo un 1% de los clientes de los OMVs disponía de 4G, contra un 24% de los de los Operadores Móviles de Red); como por el excesivo coste mayorista de los servicios, que en ocasiones llega a ser superior al de los servicios ofrecidos a los usuarios.

No confían en la CNMC

El principal problema que plantea esta asociación es que en la conclusión que se extrae de la Consulta, en la que se confía en las herramientas de la Ley de Defensa de la Competencia (LDC), esto es, en los expedientes sancionadores en materia de competencia, para “frenar adecuadamente conductas abusivas o comportamientos colusorios”.

En este sentido, desde Asotem aseguran que existen multitud de ejemplos de expedientes instruidos por la LDC que muestran que al estar diseñados sólo para sancionar las infracciones después de que se produzcan, carecen de eficacia práctica para frenarlas o detener sus efectos. Así, los expedientes tienen una duración excesiva -nunca menos de 2 años- desde su inicio hasta su resolución.

De hecho, remarcan que tampoco se contemplan, ni se sancionan, los perjuicios que pueden ocasionarse si el comportamiento anticompetitivo continúa durante la larga tramitación del expediente.

Cómo responde la CNMC

Por parte del regulador todo quedó dicho cuando lanzaron la propuesta para desregular este mercado. El motivo para que la CNCM haya tomado esta decisión es porque considera que el mercado de acceso a redes móviles tiende hacia la competencia efectiva.

Durante este tiempo, los precios mayoristas que los OMVs pagan a los operadores de red se han ido reduciendo progresivamente tanto para la voz como para los datos. Esto ha permitido que los virtuales puedan mejorar los precios ofrecidos a sus clientes, en línea con las ofertas de los operadores de red.

En la actualidad, existen en España una treintena de OMV, con modelos de negocio y estrategias diferentes. Tienen una cuota de mercado conjunta del 10%, aunque hay que matizar que muchos de esos virtuales pertenecen a los grandes operadores de red, por lo que el porcentaje sería menor.

Pese a las quejas de Asotem, la CNMC asegura que tendría la capacidad de intervenir de manera inmediata en el supuesto de que los operadores móviles con red retiraran de forma injustificada el acceso a su red móvil a OMVs o pusieran en práctica estrategias más sofisticadas basadas, por ejemplo, en una subida de los precios mayoristas de acceso a la red móvil.