Los resultados empresariales del tercer trimestre son elocuentes: las constructoras españolas están en caída libre. Hasta septiembre, el beneficio neto de las 6 principales compañías del ladrillo español ha caído, en conjunto, un 38,6%.

Tres de las históricas del ladrillo, FCC, Sacyr y OHL, siguen fuera del Ibex 35. La primera de ellas por la opa de su actual dueño, Carlos Slim, y las otras dos por haber caído en desgracia, por no dar la talla tras las crisis corporativas en las que se han visto inmersas. Pero a las otras tres tampoco les va tan bien.

La que peores resultados ha arrojado tras los primeros 9 meses del ejercicio económico en curso ha sido FCC, con unas pérdidas de 179,4 millones de euros, que multiplican por 13 los 13,6 millones de resultado neto negativo que se anotó en el mismo periodo del año pasado. La compañía ha achacado esta caída a su negocio cementero, que ha sufrido un deterioro en su fondo de comercio de 299,9 millones en septiembre.

Por su parte, OHL ha visto cómo su beneficio neto prácticamente se esfumaba hasta quedarse en 3,9 millones de euros, un 94% menos que en los nueve primeros meses de 2015. Mientras, el beneficio de Sacyr ha caído un 83% hasta los 89,3 millones de euros. En el caso de OHL, la compañía controlada por Juan Miguel Villar Mir ha alegado que las pérdidas generadas por un proyecto en Canadá han impactado seriamente en sus cuentas. En lo que a Sacyr respecta, la empresa ha subrayado que la caída es un efecto contable, dado que este año ya no se cuenta con la plusvalía de la venta de la socimi Testa, una operación que se completó en 2015 y que le reportó unas ganancias sustanciosas.

constructoras neto

Tampoco escapa de las caídas del sector Ferrovial, cuyo beneficio neto ha descendido un 42% hasta los 279 millones de euros. Por su parte, ACS ha mantenido sus ganancias, con una imperceptible bajada del 0,6% hasta los 570 millones de euros.

La única empresa que ha conseguido aumentar su beneficio entre las principales constructoras ha sido Acciona. La compañía de la familia Entrecanales ha duplicado su beneficio hasta los 348 millones de euros entre enero y septiembre de este año.

No obstante, la empresa ha matizado en las explicaciones remitidas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que el fenomenal aumento es consecuencia de unos extraordinarios de 711 millones de euros por la operación de integración de su división de aerogeneradores con el grupo alemán Nordex. De hecho, sin este empujón el beneficio neto de la empresa habría caído con fuerza, dado que Acciona también ha tenido que anotarse unos extraordinarios negativos de 619 millones de euros por la refinanciación de su deuda. Por lo tanto, más que un avance de su beneficio ha sido un enjuague de sus pérdidas.

En total, las seis principales constructoras españolas han ganado 1.110 millones de euros durante los primeros 9 meses del año, un 38% menos que los 1.811 millones que obtuvieron en el mismo periodo de 2015.

El sector no es ni la sombra de lo que fue, incluso pese a que las constructoras hayan emprendido caminos paralelos de internacionalización y de diversificación de su negocio, con una presencia cada vez mayor de la actividad concesional de servicios públicos. Ni siquiera un milagro evitaría que 2016 sea un annus horribilis para el sector del ladrillo.

Los mercados ya han reaccionado a este deterioro financiero de las empresas de la construcción. El peor palo se lo ha llevado OHL, que en la sesión bursátil de este martes -después de que el lunes por la tarde presentase resultados- ha caído un 13,25% hasta los 2,92 euros por acción. Nada que ver con los 20 euros a los que cotizaba la compañía en la primavera de 2015.

Foto: Flickr – Procsilas Moscas