La nueva campaña de la Sareb, una entidad también conocida como ‘el banco malo’, demuestra que gran parte del desastre inmobiliario tras el ‘boom’ del ladrillo se concentró en la Comunidad Valenciana. La compañía ha vuelto a poner en venta más pisos y, de nuevo, la mayoría están en la autonomía levantina.

La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) vuelve a promocionar sus pisos y los de Valencia vuelven a ser una inmensa mayoría. La empresa participada por las entidades españolas y por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) han lanzado una nueva web, www.CorreAPorTuCasaSareb.com, donde los clientes pueden encontrar propiedades con descuentos de hasta el 30%.

En este nuevo portal, la mayoría de las casas que hay en venta están en la Comunidad Valenciana. Según la compañía, 518 de las 1.500 que han puesto en venta en esta página están ubicadas en la autonomía levantina, sobre todo en Castellón y en Alicante. Esto es, un tercio de la oferta se concentra en la Comunidad Valenciana, mientras que el resto está más repartido entre las diferentes autonomías: Cataluña (240), Castilla y León (175), Murcia (123), Andalucía (115), Extremadura (104), Aragón (81), Castilla-La Mancha (73), Madrid (43), Baleares (21), Galicia (16) y La Rioja (5).

Por lo tanto, esta es en lo que va de año la segunda vez que la Comunidad Valenciana se convierte en la gran protagonista de una campaña de venta de viviendas de la Sareb. El ‘banco malo’ ya lanzó un portal en primavera para promocionar sus propiedades en la costa española. En aquel momento, los pisos y casas en la Comunidad Valenciana suponían la mitad de la oferta de pisos de playa, con Castellón acaparando 791 de las 2.300 viviendas a la venta en la web.

En el catálogo hay mucha vivienda en Valencia, lo que también se nota en los resultados de la Sareb.

Valencia y la resaca del ‘boom’

De acuerdo con el último informe de la compañía, la Sareb ha vendido 5.589 inmuebles en los primeros seis meses de este año, algo más que en 2015, cuando colocaron 5.000 unidades entre enero y junio.

Pese a que los esfuerzos comerciales del ‘banco malo’ se han concentrado en la Comunidad Valenciana en 2016, por el momento no es la autonomía que más destaca en ventas. El 17,5% de los activos que ha vendido en el primer semestre provenía de esta región, superada por andalucía con un 17,8% sobre el total que se ha comercializado en España.

Sin embargo, la cuota valenciana cae hasta el 14,8% si se miden las ventas por el importe y no por el número de bienes comprados. En este caso, Cataluña ha sido la comunidad que más le ha reportado a la Sareb, dado que un 22,2% del valor de las transacciones residenciales del ‘banco malo’ ha llegado desde esta autonomía.

En Cataluña aunque sólo se ha vendido un 16,2% del total de inmuebles se ha generado casi uno de cada cuatro euros de ingresos del segmento residencial de la Sareb. Existe, por lo tanto, un diferencial de 6 puntos entre la cantidad y el valor, de lo que se deduce que los bienes de los que se ha desprendido la Sareb en Cataluña eran muy rentables. Lo mismo sucede en Baleares, donde ha vendido un 3% del total de activos pero se ha embolsado un 9,6% del importe nacional.

En el lado opuesto de la balanza caen Andalucía y Valencia. En el primer caso, el número de activos sobre el total de inmuebles vendidos en España es del 17,8%, mientras que la cuota de valor valor cae hasta el 15%. Una diferencia de 2,8 puntos. En la Comunidad Valenciana las cifras bajan hasta el 17,5% y el 14,8%, lo que deja un diferencial de 2,7 puntos. Por lo tanto, las propiedades que ha vendido la Sareb en estas dos autonomías son las menos rentables de España.

Estas cifras no implican que las viviendas de Andalucía y Valencia sean peores que las del resto de España. Simplemente, se trata de una diferencia de valoración: según Tinsa, los mayores precios del metro cuadrado de toda la costa española se dan en Calvià (Mallorca) y en Sitges (Barcelona), con 2.835 y 2.560 euros el metro cuadrado de media, respectivamente. En este caso, las cifras concuerdan con lo que se ha embolsado la Sareb.

Además, de acuerdo con los datos de la tasadora, en un 14% del litoral español existe sobreoferta de pisos vacíos, que se concentran en el norte de Castellón, en la Manga del Mar Menor, en el oeste de Almería y en el oeste de Cádiz, entre otras zonas. La abundancia de viviendas construidas y a la venta abarata aún más los precios del metro cuadrado, así que la tendencia a la baja puede seguir impactando en las cuentas de la Sareb durante un tiempo, dado que la mayor parte de sus campañas comerciales se centran en desprenderse de viviendas en estas autonomías.

No hay que olvidar que la cartera de la Sareb son los activos tóxicos de los que se desprendió la banca española, esto es, las promociones inmobiliarias fallidas y las viviendas sobrevaloradas que lastraban los balances de las entidades financieras tras el pinchazo de la burbuja del ladrillo. Si se tiene en cuenta que una gran parte de la especulación del ‘boom’ inmobiliario se fraguó en Valencia, ligada a las segundas residencias en la costa, queda claro que a la Sareb le queda tajo en el Levante.

Foto: Flickr – Andrew Fecheyr