Es más o menos por estas fechas cuando los destinos empiezan a preparar el calendario de ferias del siguiente año. Y la primera cita es Fitur, la cual tendrá lugar en Madrid del 18 al 22 de enero de 2017.

Se trata de una de las ferias turísticas internacionales más importantes de Europa, con permiso de la ITB de Berlín y la World Travel Market de Londres. Si bien su antigua prominencia se va diluyendo año tras año, tal vez por la mediocre gestión a la hora de permitir el paso de público general durante los días exclusivos para profesionales, algo que estos últimos llevan bastante mal.

Recientemente los responsables de Fitur han anunciado la presencia de Argentina como socio de la edición de este año. Argentina es uno de esos destinos que ha faltado a pocas citas de este show, si es que ha faltado a alguna y que tradicionalmente, ha considerado que su presencia en la madrileña cita es su puerta de entrada a los mercados europeos, africanos y asiáticos.

Así, pretende aprovechar la importante presencia de marca y la difusión del destino que lleva asociada la figura de “Socio Fitur”. Una figura que los organizadores se sacaron de la manga en 2016 y con la que pretenden, en sus propias palabras: “destacar en cada edición aquellos destinos, empresas u organismos que tienen un peso relevante en el sector turístico y que vienen siendo un referente en el ámbito de la gestión, la promoción, la internacionalización o la innovación dentro de la industria de los viajes”. 

En realidad consiste en incluir al destino socio en todas o casi todas las acciones de marketing y comunicación que desarrolle la feria: desde representación en actos oficiales (entre ellos, supongo que durante el paseo de este año, SS.MM. los Reyes de España realizarán una parada en el stand de Argentina); campañas de branding conjuntas tanto en Madrid como en el recinto de Ifema; la participación en acciones de difusión y promoción informativa, etc.

Fitur recibió en 2016 casi 232.000 visitantes, lo que supuso su record histórico. En 2017, además, la Organización Mundial del Turismo ha designado la próxima edición de la Feria internacional de Turismo como sede del arranque de las celebraciones del Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Así, la feria ha querido hacer suyo este leit motiv contribuyendo a la difusión, a través de sus participantes, de los esfuerzos que el sector del turismo lleva a cabo para propiciar con su actividad el desarrollo de un nuevo modelo de sostenibilidad turística en los ejes económico, sociocultural y medioambiental. Argentina está desarrollando numerosas políticas en este ámbito y quiere mostrarlas en Fitur. No es mal plan.

Fitur está haciendo cosas muy bien y otras muy mal. Aaun con sus monumentales meteduras de pata sigue manteniéndose en el mercado internacional como una de las citas más importantes, aunque países como Francia, Países Bajos o Alemania, han considerado que no ganan mucho con su presencia en esta reunión. Sería una gran noticia que volviese a reinar en el ámbito de las ferias turísticas, pero para ello tiene que mejorar algunos aspectos y seguir haciendo lo que está haciendo en otros.

Algunas propuestas de mejora serían un sistema de reuniones similar al de la IBTM barcelonesa (que hay que ser honestos y decir que ha intentado implementarlo, pero por lo que sea, no ha funcionado todo lo bien que sería deseable); un control estricto los días exclusivos para profesionales… Y una locura: wifi gratis para facilitar la promoción y comunicación de la feria en cualquier punto de la misma, no solo en el rinconcito colapsado de turno.

Entre los más destacables avances se me ocurren los mejores y más ágiles controles de entrada el primer día de feria, que solían ser un auténtico infierno y que en la anterior edición fueron increíblemente rápidos; su web, donde es fácil encontrar toda la información necesaria, ya seas prensa, visitante o expositor; la implementación de Fitur Salud, LGTB, Shopping, etc. demostrando que saben lo que quieren muchos profesionales y están dispuestos a dárselo; y sobre todo, un continuo interés por mejorar y adaptarse a estos cambiantes tiempos.

Imagen | ‘Fitur