El Gobierno que llegase al poder en esta legislatura iba a tener deberes acumulados como para estar ocupado durante un buen tiempo. Una de las tareas pendientes del Ejecutivo era renovar los consejos de los principales reguladores de los mercados españoles: la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España (BdE). Con la formación del nuevo Gobierno, la lluvia de nombres está a punto de comenzar.

Fuentes al tanto de los procesos de renovación que se avecinan adelantan a SABEMOS que la CNMC ya se ha dirigido al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad para recordarle, como ya hiciera por carta, que el organismo tiene pendiente la renovación de varios consejeros cuyo mandato ha expirado. María Ortiz, Eduardo García Matilla y Diego Rodríguez llevan más de un año trabajando de manera interina, desde septiembre del año pasado.

Aunque el proceso se ha activado, las fuentes consultadas matizan que el Gobierno tiene que abordar primero lo que en la política y en la gestión pública se conoce como “la pedrea”, la sucesión de nombramientos de secretarios y subsecretarios de Estado. Se denomina a este rosario de designaciones como se conoce a los premios menores de la lotería nacional, ya que el gordo sería la Presidencia y los siguientes serían los Ministerios.

“Una vez superados los nombramientos de altos cargos, vendrán las renovaciones de consejeros”, creen las fuentes del sector consultadas, que descuentan que el Ejecutivo se pondrá de acuerdo con el resto de partidos políticos para proponer a los nuevos consejeros. Es el tiempo del diálogo; como les encomendó a sus ministros el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en esta legislatura habrá que hablar y pactar con el resto de fuerzas políticas con representación en el Parlamento.

Ese espíritu dialogante del “nuevo” gabinete ya se deja ver en el proceso de renovación del Banco de España.

Aunque su mandato no ha caducado, el actual subgobernador del BdE, Fernando Restoy, va a dejar su cargo para incorporarse al Banco de Pagos Internacionales (BPI) como presidente del Instituto de Estabilidad Financiera (FSI, en inglés). Pues bien, el actual ministro de Economía, Luis de Guindos, ya ha dejado caer que pedirá al PSOE que designe un candidato con el que cubrir la vacante.

De esta forma, Economía repetiría el pacto alcanzado con el exsecretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, para renovar de manera consensuada la cúpula del BdE. Eso sí, en estas circunstancias la mano tendida se podría convertir en un caramelo envenenado para los socialistas, pues daría argumentos a un Podemos que ha retomado el mensaje del PPSOE tras la abstención de la formación de Ferraz en el debate de investidura.

La de Restoy no es la única salida prevista en el Banco de España. Guillem López Casasnovas y Ángel Luis López Roa cumplirán sus mandatos de consejeros del BdE en 2017 y no podrán ser renovados, mientras que Carmen Alonso sí podrá permanecer en el consejo. El que seguro que se quedará más allá será el actual gobernador, Luis María Linde; Guindos confía en la continuidad de su mandato, que expira en 18 meses. “Espero que lo cumpla hasta el final”, ha asegurado el ministro.

En cuanto a la CNMV, fuentes del supervisor bursátil se han ceñido a los últimos comunicados que publicaron para explicar la transición que se ha vivido en el organismo tras la expiración del mandato de la presidenta, Elvira Rodríguez, y de la vicepresidenta, Lourdes Centeno.

Ni CNMV ni Economía han confirmado ni desmentido las conversaciones entre ambas instituciones para desbloquear los nombramientos en el organismo. Sin embargo, esta situación es la que más urge, con diferencia, dado el carácter fundamental de las piezas que están vacantes -la presidencia y la vicepresidencia-, por lo que la renovación de los cargos debería producirse pronto.

Reformas abortadas

En el aire se queda la cacareada escisión que se pretendía en la CNMC. Una de las medidas que se incluyó en el pacto de Gobierno entre PP y Ciudadanos fue la separación del supervisor de la competencia y los mercados en dos organismos, uno ex ante y otro ex post.

Las fuentes consultadas dan validez a la información publicada por el diario Cinco Días, en la que se indicaba que esta medida no fue una imposición del partido naranja sino que fue una sugerencia que llegó desde las filas populares. Más concretamente, habría sido Álvaro Nadal -recientemente nombrado ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital pero en aquel entonces responsable de la oficina económica de La Moncloa- quien habría dictado este criterio como directriz para el nuevo Ejecutivo.

Las fuentes relacionadas con el ámbito de la Competencia consultadas asumen que ni Ciudadanos ni gran parte del PP están tan en contra de la existencia de la CNMC como un único ente, por lo que se le podría dar una oportunidad al superregulador: se renovaría el consejo y se esperaría a analizar los resultados, antes de sentenciar a muerte al organismo.