La multinacional hispalense Abengoa ha conseguido salvarse del concurso de acreedores. El magistrado titular del juzgado número 2 de lo mercantil de Sevilla, Pedro Márquez, ha dado por bueno el plan de reestructuración de la deuda de la compañía, que fue aprobado por el 86% de los acreedores de la empresa.

En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la firma de renovables ha indicado que el tribunal ha homologado el plan de rescate, esto es, ha hecho extensivas las condiciones del contrato firmado por Abengoa y el 86% de los tenedores de su deuda al 14% restante que no se adhirió o bien lo rechazó de pleno. No obstante, los que lo estimen oportuno pueden presentar un recurso en el plazo de 15 días para oponerse al fallo judicial tras la publicación del auto en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Era cuestión de tiempo que el juzgado fallara a su favor, dado que la empresa había conseguido un nivel de aprobación entre sus acreedores superior al umbral establecido, del 75% de los titulares de la deuda de Abengoa. Con este auto la empresa consigue la aquiescencia de la Justicia para continuar con sus actividades, tras revolucionar su composición accionarial, su deuda y su perímetro de activos.

En primer lugar, los actuales propietarios de la compañía verán reducida su participación al 5%, mientras que los acreedores y los rescatadores de Abengoa, que han asumido las quitas de la deuda y las inyecciones de dinero que se van a producir, van a controlar el 95% restante. La familia Benjumea, los herederos de uno de los fundadores, se quedarán con una porción testimonial del 1,4%.

En segundo lugar, la deuda va a mutar de manera radical. El 70% del importe de los créditos existentes de la compañía andaluza se va a capitalizar, con lo que ese importe adeudado se va a convertir en un 40% de las acciones de la Nueva Abengoa. El 30% restante de la deuda se refinanciará mediante nuevos instrumentos financieros.

En tercer lugar, las dimensiones de Abengoa van a verse mermadas igualmente. La compañía ya ha vendido varios de sus activos -principalmente, instalaciones de generación de energía a partir de fuentes renovables- tanto en España como en los países del extranjero en los que operaba. Además, la empresa ha reducido su plantilla de 26.000 a 17.000 empleados.

Con esta decisión judicial, Abengoa pone fin a más de un año de calvario, de negociaciones con los tenedores de deuda, para tratar de evitar la mayor quiebra de la historia de España. No hay que olvidar que la empresa pertenecía al Ibex 35 prácticamente hasta que fue declarada en preconcurso de acreedores.