Dicen que el dinero llama a más dinero. Ese puede ser uno de los motivos por los que el turista de lujo, aquel que busca el detalle y la personalización máxima del servicio, se haya decantado por un destino español donde el nivel económico de su población resulta para muchos envidiable. Marbella.

El lujo siempre está en auge, y en el sector turístico va ganando terreno. Hasta ahora, las reinas del turismo de lujo eran Madrid y Barcelona. Pero a las dos grandes ciudades de España les ha salido otra competidora. La Costa del Sol, y concretamente Marbella, se coloca como uno de los destinos españoles que más turistas “cinco estrellas” han atraído durante el 2016.

Entre los meses que comprenden la época estival, de junio a septiembre, Marbella ha recibido a 333.706 turistas, lo que se refleja en un aumento de más del 6% en relación al mismo periodo del año pasado, según los datos del INE. Además, tanto visitantes como habitantes de la zona rondan un poder adquisitivo bastante alto. De hecho, en 2015 la ciudad facturó 1.564 millones únicamente en bienes servicios de alta gama.

El alojamiento de Marbella se ha convertido en un factor importante para el turista de lujo. La ciudad cuenta con varias posibilidades de alojamiento ya que se trata del destino con mayor número de hoteles cinco estrellas y gran lujo de toda Andalucía. Pero no solo los hoteles se benefician de este perfil de viajero. Plataformas como Airbnb o HomeAway también saben sacar su cachito de este boom de este turismo, ya que el viajero de lujo suele interesarse también por villas privadas y mansiones en la ciudad que pueden alquilarse a través de sus webs.

Lo que es cierto es que el turista de lujo que recibe España es en su mayoría extranjero. En total, hasta un 74% de la espectacular cifra recibida durante los meses de verano procedían de otros países.

“En los últimos años hemos notado un fuerte incremento de los turistas procedentes de los Emiratos Árabes. Vienen a disfrutar de experiencias únicas y aprovechar al máximo su estancia en la ciudad, sin preguntar cuánto les va a costar. El verdadero lujo consiste en vivir experiencias exclusivas, diseñadas a medida”, comenta Ana Lucía Alonso, directora de marketing de Ocean Club Marbella, uno de los puntos de encuentro para este perfil de cliente que visita la ciudad.

Pero el alojamiento no lo es todo, de sobra son ya conocidas las virtudes de España que atraen a toda clase de turistas. Y estos no iban a ser menos. El clima se convierte en factor clave para el país, pero ni el alojamiento ni el factor ‘sol y playa’ son suficientes para el éxito de Marbella. La ciudad ha sabido explotar al visitante de lujo y tiene a su servicio una oferta de planes y ocio que se ajusta, solo, a sus bolsillos. Desde paseos privados en yates hasta partidas exclusivas de golf.

“El turista de lujo busca atención personalizada, máxima discreción y poder divertirse. Es un visitante que quiere invertir su dinero en productos locales de primera calidad, que disfruta de la gastronomía típica de la zona y que exige una oferta variada y exclusiva. El trato personalizado es lo que marca la diferencia y lo que fideliza a este tipo de turista”, afirma Ana Lucía Alonso.

La gastronomía no se queda atrás cuando se habla de España. Marbella cuenta con cinco estrellas Michelin, por lo que además de degustar la solicitada cocina andaluza también se tiene acceso a grandes platos procedentes de todos los rincones del mundo. Veremos quién gana la batalla en la conquista del turista de lujo.