El Banco Popular ha pactado con los sindicatos un principio de acuerdo para reducir la plantilla que afectará a 2.592 empleados, en su mayor parte mediante prejubilaciones y otras modalidades de carácter voluntario, que no ha detallado.

De esta manera, el banco que preside Ángel Ron evita la convocatoria de huelga con la que habían amenazado los sindicatos, que desde que comenzaron las negociaciones, en octubre, han llevado a cabo concentraciones en varias ciudades de España.

El plan de ajuste se enmarca en un nuevo ‘Plan de Negocio 2016-2018’, que incluye la separación de su negocio bancario del inmobiliario y, según Banco Popular Popular, tiene como objetivo “mejorar la rentabilidad y eficiencia” así como “contribuir a modernizar la estructura” de la entidad.

Tras cerrar el pacto, el banco ha destacado la “disposición positiva” de los sindicatos en las negociaciones, así como “su profesionalidad y su sentido de la responsabilidad en la defensa de los intereses de los empleados”.

El Popular anunció el citado plan de ajuste el pasado 20 de octubre, aunque, en aquel momento, la reducción de plantilla alcanzaba a unos 2.900 trabajadores. Tras las negociaciones con los sindicatos, redujo un 10% el ajuste de personal, hasta 2.592 personas que finalmente se verán afectadas, y se mejoraron las condiciones de salida.

Según los últimos detalles conocidos, los empleados de 59 años o más recibirán el 80 % del salario, mientras que los que tengan 58 años, hasta un límite de 120 personas, podrán abandonar el banco con el 75 % del salario.

Además, para los empleados de entre 55 y 57 años que decidan prejubilarse, una medida que se ofrecía a un máximo de 80 trabajadores, Banco Popular pagará el 70 % del salario anual.