Este mes llegará el gran termómetro de consumo para los fabricantes móviles. Con el Black Friday y la Navidad a la vuelta de la esquina, se tomará el pulso al mercado de la telefonía y se saldrá de dudas sobre qué prefieren los clientes: segunda mano o nuevo.

Es decir, todo el mundo prefiere estrenar un terminal, de eso no hay duda. Pero los precios no están acorde con la situación económica. Ni los dispositivos de gama media, que no bajan de los 200 euros, parecen asequibles. Y los fabricantes no pueden ajustar más los precios. Por lo tanto, el debate está abierto: ¿seguir llevando un móvil con la pantalla completamente rota? ¿o comprar otro aunque sea de segunda mano?

En este contexto hay quienes ven su agosto en el próximo diciembre. Así, según Back Market, especializados en reacondicionamiento de móviles, la compra de dispositivos usados en España se ha disparado en los últimos tiempos. Se calcula que la compra de estos terminales  se ha incrementado un 25% en los últimos tres años, y durante este ejercicio se espera que se reutilicen dos millones de teléfonos inteligentes en nuestro país.

Lógicamente, se trata de datos condicionados porque se trata de su propio negocio. La manera de contradecir la tendencia la veremos a principios del año que viene, cuando se puedan comparar los datos con la Navidad del año pasado.

Mientras, esta plataforma online ofrece cifras de mercado favorables a sus interses: en el comercio de smartphones reacondicionados, ha analizado la situación de los teléfonos móviles usados en España, a partir de las últimas cifras publicadas por las consultoras Gartner y Deloitte, sobre la situación de este sector. Los datos revelan que los españoles reutilizan ya el 10% de todos los teléfonos que se venden en nuestro país.

De acuerdo con el estudio publicado por Deloitte, sobre las tendencias de consumo de smartphones en España, el 60% de los consumidores prefiere comprar un móvil reparado antes que comprar uno nuevo, al no percibir ninguna mejora entre su actual dispositivo y los nuevos aparatos que salen al mercado.

Según las estimaciones de la consultora Gartner, se espera que en 2016 se compren 120 millones de teléfonos móviles usados en todo el mundo, la mayoría de ellos reacondicionados. Esto representa el 9% de todos los smartphones que se vendieron el año pasado a nivel global. Además, se prevé que un 10% de los teléfonos de alta gama que se compren en 2016, pasarán por manos de, al menos, tres propietarios y se usarán hasta el año 2020.

¿Qué harán las marcas al respecto?

Vender más es la solución adecuada, pero no la sencilla. Por eso, algunos se están preparando para esta nueva tendencia. Es decir, que muchos consumidores apuesten por móviles de segunda mano, que sean de confianza y con garantía.

Un ejemplo es el fabricante español MyWigo, que se ha sumergido de lleno en este negocio del reacondicionamiento. Incluso siendo un fabricante con la mayoría de sus modelos de gama media o baja, cree que todavía hay un volumen importante de personas que no pueden acceder a esos precios. Por eso potenciará esta línea de negocio.

Y no está solo. Uno de los grandes de la industria, Samsung, también ha dejado entrever la posibilidad de entrar en el negocio de la segunda mano. Según diversos medios, sería para el próximo año. Ahora surge la duda, a modo de anécdota, de si le valdrán los Galaxy Note 7 para este cometido.