La muerte es un negocio. Desde hace mucho tiempo las empresas funerarias han sabido rentabilizar un segmento con el que hacer dinero como otro cualquiera. Pero los tiempos cambian y hay que adaptarse. Internet, las redes sociales, los smartphones… La muerte sigue siendo igual, pero la forma de hacer negocio cambia.

¿Un dron sobrevolando un cementerio para organizarlo? ¿Un GPS para localizar cualquier tumba con la máxima sencillez? ¿Un Google de las esquelas? ¿Un entierro retransmitido en streaming? Dejen de imaginar, la muerte sigue siendo un negocio pero ahora es totalmente distinto, o al menos una serie de empresas han cambiado los métodos tradicionales para adaptarlos a la nueva tecnología.

Más o menos se trata de hacer lo de siempre, pero ahora por internet. Aunque lógicamente no ha sido un proceso sencillo. En el caso de Paco Sabán, propietario de Memorial Spain, confiesa a SABEMOS que desde el principio tuvieron claro hacia dónde querían ir. “Pensamos que las empresas deben ir con los tiempos y no podía ser que en el mundo actual donde la comunicación y la tecnología es tan importante, nuestra empresa no contara con las herramientas necesarias para afrontar estos retos. Por eso decidimos crear nuestra web de venta online de productos y servicios funerarios”.

Su empresa ofrece un servicio de complementos funerarios. Columbarios, esculturas, flores, sepulturas… todo por internet. Paco asegura que “las personas cuando pierden a un ser querido necesitan un tiempo de tranquilidad y respeto al duelo. Lamentablemente en el sector funerario hay una feroz competencia entre funerarias, compañías de seguros y tanatorios que obligan a las familias a tomar decisiones al momento”. Por eso, añade, que la “la principal ventaja es que desde la tranquilidad de su hogar nuestros clientes pueden reflexionar y elegir el monumento funerario más adecuado a sus necesidades”.

En este sentido, las ventajas que ofrece la prestación de servicios funerarios vía online, tiene puntos de unión entre todos los negocios. De este modo, según nos cuenta Joaquín Bastarós, responsable de Marketing de Cerámica Funeraria, “la mayor ventaja que ofrecen estos servicios es la comodidad. Se puede realizar el pedido íntegramente desde casa, o desde cualquier lugar que uno desee. La web está totalmente automatizada, de manera que el usuario puede ver nuestro catálogo, elegir el producto que desee, personalizarlo online cargando la imagen que desea incrustar en la cerámica”.

En cuanto a la adaptación de los nuevos tiempos, desde Cerámica Funeraria confirman que “ciertamente, el negocio de la cerámica es tradicional. Existen empresas con experiencia en este sector desde hace décadas. Pero no hay tantas dedicadas a la fotocerámica, es decir: a incrustar una fotografía o imagen sobre piezas cerámicas”.

Un sector en constante cambio

Queda claro que internet ha traído el cambio. Nada tiene que ver con las gestiones de hace 20 años. Ni siquiera 10. La tecnología revoluciona no solo el negocio, sino la forma de afrontarlo y entenderlo.

Por ejemplo, nos pone en situación el propietario de Memorial Spain, asegurando que “la maquinaria actual permite que se estén trabajando con materiales y técnicas no tradicionales en el sector. Grabado con láser, copiadoras 3D, corte de piezas con control numérico, iluminación led, etc.” Y no solo eso, sino que en el campo meramente tecnológico, afirma que han estado trabajando con la posible aplicación de la Realidad Aumentada y reconocimiento de objetos orientado hacia las visitas guiadas a cementerios (turismo funerario). A su vez habla de que “también hemos visto la posibilidad real de la utilización de drones para la ordenación de cementerios y en el uso de dispositivos GPS para localizar sepulturas en los cementerios de las grandes ciudades”.

No solo sirve el juego de palabras para asegurar que este negocio está muy vivo. Paco nos habla de que “la información la sacamos investigando en internet, visitando ferias de diferentes sectores, realizando cursos y compartiendo conocimientos, experiencias e inquietudes con compañeros de profesión tanto nacionales como extranjeros”.

Por su parte, desde Cerámica Funeraria, tienen como gran curiosidad la implantación de códigos QR sobre las tumbas. Joaquín nos explica que “hace unos años se pusieron de moda los códigos QR, así que tuvimos una idea. Dar la posibilidad de incrustar un pequeño código QR en una esquina de la fotocerámica para todo el cliente que nos lo pida. ¿Y qué se puede hacer con un código QR en una fotocerámica? Muy sencillo. La idea es que algún familiar o ser querido de la persona que aparece en la fotocerámica pueda preparar una especie de biografía de esa persona. El lugar donde nació, una pequeña historia sobre su infancia, su vida. Que añada fotografías de distintos momentos de su vida, de su boda, fotografías familiares y de buenos recuerdos. Incluso vídeos. Todo esto, se puede colocar en internet, en una página creada para recordar los mejores momentos de esta persona. Y esa dirección web que se genera es la que se podría visitar al escanear el código QR que aparece en la fotocerámica”.

Más ideas, más innovación

¿El Google de las esquelas? Sí, existe. Se llama Rememori y desde su web se puede buscar toda la información sobre personas que han muerto mediante su esquela. Además permite enviar condolencias, flores y se puede programar para recibir avisos de defunciones o recordatorios de aniversarios completamente gratis. Toda la información sobre decesos que contiene Rememori es facilitada puntualmente por funerarias, aseguradoras y bases de datos públicas de reconocido prestigio, de esta manera tienen siempre todo lo más actualizado posible.

Hablando de Google, ¿qué sucede con los perfiles en redes sociales y demás? En este caso hay una empresa, también online, que se llama eFuneal y que entre sus servicios ofrecen la posibilidad de borrar todo rastro que haya de la persona fallecida en la red. Por otro lado, desde la web, también se permite hace esquelas online para que se ponga en conocimiento de todo el mundo los datos de la persona muerta. Y no solo eso, sino que además de gestionar todo el funeral en sí, se encargan de celebrar un entierro digital si quiere la familia. Esto consiste en habilitar un frame virtual para la retransmisión en directo del funeral o de cualquier otro evento vinculado.

Pero aquí no acaba todo. O mejor dicho, antes de que acabe todo hay que dejar las cosas bien atadas. De este modo en Testamenta permiten hacer vía online, y con la máxima seguridad y legalidad, la tramitación de un testamento. Desde la web se encargan de todos los trámites para que finalmente uno pueda morir tranquilo.

Donde acaba la vida para unos, empieza el negocio para otros. En este caso de manera online y adaptado a los tiempos, aunque morir será siempre igual.