Después de los dos artículos dedicados al social marketing y al marketing de contenidos, solo queda referir todo lo anterior al sector turístico.

En los últimos años hemos sido testigos de cómo afectan las redes sociales y las plataformas como Tripadvisor a la reputación de un establecimiento hotelero, un restaurante, una actividad de ocio, etc. De hecho, numerosas empresas han modificado sus estrategias enfatizando su presencia digital, pero todavía queda mucho por hacer y, por tanto, queda margen para la mejora de resultados, lo que ya es de por sí, una buena noticia.

En 2017 seguirá primando el contenido, da igual el formato (blog, artículo, tweet, fotografía, vídeo, post en Facebook…). Cuando el usuario se plantea un viaje o algo más sencillo, como salir a cenar, lo primero que hace es investigar, ya sea recabando opiniones y recomendaciones en sus redes sociales, preguntando a amigos y conocidos y por supuesto, realizando una sencilla búsqueda en el todopoderoso Google.

Ofrecer esta información en un blog o en nuestras redes sociales, facilitando además la presencia de opiniones de clientes que ya hayan probado nuestro producto, es una medida bastante inteligente a la hora de conseguir que un usuario decida que nuestro establecimiento o nuestro destino, es el que quiere probar… Y si la experiencia es buena, después recomendar. En este sentido, el storytelling es una herramienta que puede ayudarnos a conectar emocionalmente con los potenciales usuarios.

Según Deloitte, en 2015 un 88% de la población española utilizaba un smartphone, y además, la gran mayoría lo usaban para acceder a internet más que el ordenador… Este dato sencillamente nos dice que toda nuestra presencia online, tiene que ser accesible a través de este dispositivo y que crear apps específicas para reservas, guías de viaje de nuestro destino, o facilitar las compras a través de móvil, no es ninguna tontería. Por supuesto, hay que considerar la usabilidad, no es lo mismo la pantalla de un ordenador que la de un móvil, por muy inteligente que este sea.

En el mundo online si no tienes redes sociales, no eres nadie. No se trata aquí de mantener una comunicación unidireccional en la que el usuario es un ente pasivo, para eso ya existe la publicidad tradicional, (a la que el consumidor es cada vez más reticente, por cierto). En redes sociales es necesario establecer un diálogo, dar respuesta a reclamaciones de manera rápida y eficiente, contestar preguntas o sencillamente dar las gracias por un comentario positivo o una fotografía.

Crear una relación con el cliente o con el potencial cliente, lograr su confianza y su interés, es el objetivo final de contar con redes sociales corporativas, no usarlas como mero escaparate. Lo dicho no quita para que se utilicen también para promocionar el producto cuidando que los contenidos sean consistentes y ofrezcan un valor añadido a la persona que acceda a él. Con todo esto, surge la necesidad de monitorizar la reputación online de nuestro negocio turístico. No olvidemos que las empresas del sector turístico son casi las que más se pueden aprovechar del uso de redes sociales, ya que nos encanta compartir nuestros viajes y salidas de ocio con el resto de la humanidad, no en vano, Instagram está llena de fotos de comida…

Por otra parte, y tal y como recomiendan los gurús del marketing, monitorizar qué redes sociales están triunfando, proporciona oportunidades de negocio que no deben desestimarse. Es un entorno en continua evolución y las actuales herramientas de vídeo de contenido perecedero como Snapchat o Periscope, están subiendo en número de usuarios a pasos agigantados y se trata de herramientas muy interesantes para la promoción.

Para las grandes empresas del sector, contar con departamentos específicos dedicados al marketing digital es una necesidad cada vez más perentoria. Profesionales que conozcan qué significa SEM y SEO, que creen y gestionen toda una estrategia de posicionamiento online, que puedan no solo mantener sino aumentar el número de seguidores en redes sociales; que posean conocimientos de gestión y análisis de datos (las empresas turísticas son las grandes beneficiarias del big data), y que puedan adaptarse a un entorno cambiante como es el digital.

En realidad, pocas variaciones se dan con respecto a las tendencias en marketing turístico del 2016, simplemente, éstas se han afianzado más. Cierto es que han surgido nuevas redes sociales y que hay que reforzar la presencia digital de muchas empresas. Algunas necesitarían empezar por lo básico: una página web en condiciones, donde se pueda encontrar lo que se está buscando… Se esté en el punto en el que se esté dentro de la estrategia digital de nuestra gran o pequeña empresa, no olvidemos que facilitar el acceso a internet en nuestro establecimiento, es parte del proceso para generar comentarios positivos en redes sociales. El resto depende de la calidad del producto.