Los beneficios de Bankia y Banco Santander durante los primeros nueve meses del año han caído con respecto a los del mismo periodo de 2015. Hay muchos factores para explicar el declive, especialmente en el caso de un banco tan diversificado e internacional como el Santander, pero los consejeros delegados de ambas entidades han coincidido en señalar las consecuencias perniciosas de la política monetaria de bajos tipos de interés que mantiene el Banco Central Europeo (BCE).

El banco heredero de Caja Madrid, Bankia, ha registrado un descenso del 14,5% en sus ganancias netas, que se han limitado a 731 millones de euros entre enero y septiembre. En su principal fuente de ingresos, el margen de intereses, Bankia ha visto cómo se han desvanecido 333 millones de euros, en gran medida por el efecto de los tipos de interés, que el BCE mantiene al 0% e incluso por debajo, en algunos casos como las tasas por los depósitos de dinero por parte de las entidades bancarias.

También ha perdido fuelle el Banco Santander, cuyo beneficio neto hasta septiembre ha descendido un 22,5% hasta los 4.606 millones de euros. En su caso se debe fundamentalmente a los costes del plan de ajuste de plantilla y reestructuración de su red de oficinas, que se engulló 475 millones de euros durante el segundo trimestre, pero también a su aporte de 120 millones al Fondo de Resolución Europeo.

No obstante, si se analiza el detalle de sus cuentas en España, comparable por tanto al alcance nacional de Bankia, se percibe que el margen de intereses de la entidad presidida por Ana Botín también arrastra las mismas enfermedades. El Santander ha visto cómo su margen de intereses hasta septiembre se reducía a 2.331 millones, un 12,1% menos que en los primeros nueve meses de 2015.

El estancamiento de los tipos de interés al 0% “claramente es más negativo” que positivo para la banca, según el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez. “Te deja toda una parte del balance, que es el pasivo de depósitos, sin rentabilidad. En los países con tasas cero o casi cero tendremos como 400.000 o 500.000 millones en depósitos, que de pronto se quedan sin rentabilidad”, ha explicado durante una rueda de prensa. Esa pérdida de ingresos no se compensa con la mayor facilidad para los clientes a la hora de devolver los préstamos y la consiguiente reducción del riesgo, ha subrayado Álvarez.

Pero en el Santander se las han arreglado para compensar las dificultades por las que pasan estas geografías con ingresos desde otros países. Este problema de los bajos tipos de interés “probablemente afecta más proporcionalmente a Bankia” porque tiene “un gran porcentaje” de su balance expuesto a la política monetaria del BCE. Es lo que ha afirmado el consejero delegado de Bankia, José Sevilla. Además, durante el año se han producido revisiones de los tipos aún más a la baja, ha añadido, por lo que el impacto en toda la industria se ha acentuado.

“A principios de año hablábamos de que los bancos teníamos que prepararnos para una travesía por el desierto”, ha recordado Sevilla.

En una comparecencia tras la presentación de los resultados trimestrales, Sevilla ha indicado que los bonos de la Sareb, el banco malo en el que las entidades depositaron sus activos inmobiliarios tóxicos, han generado un impacto negativo de 119 millones de euros en su margen de intereses. Estos títulos están referenciados al Euribor, por lo que su rentabilidad es sensible a las bajadas de los tipos de interés.

Más penoso ha sido el daño que ha sufrido Bankia por el impacto directo que tiene el Euribor bajo en los créditos concedidos por la entidad, que Sevilla ha cifrado en 161 millones.

Dado este entorno negativo para la banca, Sevilla ha abogado por esperar hasta 2017 -cuando se supone que acaba el programa de compra de deuda del BCE, aunque el organismo puede variar su política monetaria en diciembre– para continuar con los esfuerzos para privatizar de nuevo la entidad. A lo largo del año 2017, en la medida en que el efecto de los tipos de interés desaparezca de la cuenta de resultados, “puede haber una ventana” para retomar la salida de Bankia del perímetro público para volver al privado, ha indicado el consejero delegado.

Foto: Efe