El operador naranja se encuentra en un momento dulce. Orange ha presentado los resultados de los primeros nueve meses de 2016 y todas las curvas se alzan en positivo. Además, su acuerdo con MásMóvil de coinversión y compartición de redes brinda buena salud a sus arcas.

Así, el objetivo expresado públicamente por el CEO de la compañía, Laurent Paillassot, ha pasado a ser muy claro: convertirse en la alternativa a Telefónica y empezar a meter distancia a Vodafone tanto en clientes como ingresos. Para ello, no ocultan que una de las acciones en las que pondrán especial énfasis será en su negocio como mayorista. Es decir, la actividad de alquilar sus redes para que otros operadores pueden dar sus servicios a través de ellas.

No obstante, se apresuran a manifestar que tampoco se trata de un fin en sí mismo. Pero, a su vez, afirman que los acuerdos mayoristas contribuyen a la creación de ingresos de manera directa, sin apenas costes, y esto a su vez ayuda al aumento de inversión. Todo ello suma para lograr ese doble objetivo: achicar la distancia con Telefónica en clientes (que es real); y pasar a Vodafone en ingresos, que es posible.

¿Tanto puede influir el escenario mayorista para Orange? Con las cifras en la mano, sí. Según el último ‘Informe Económico del sector de las Telecomunicaciones 2015’ presentado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), los ingresos mayoristas móviles supusieron para los prestatarios un total de 1.628 millones de euros.

Atendiendo a la cuota de mercado en ingresos, Orange se quedó con un 28,4% de la tarta. Una cantidad aproximada de 462 millones de euros, gestionando más de 1,9 millones de usuarios virtuales. A esa cantidad habrá que sumar el año que viene los más de 100 millones de euros que pagaba Yoigo a Telefónica por el acceso a su red. Y falta otro cliente potente: la gallega R, que tras la compra por parte de Euskaltel, también pasará a engrosar la lista.

El retrato fijo de 2015 era éste. Con algunas variaciones que se han dado en 2016, y las que se darán el año que viene… y más adelante.

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Fuente | CNMC

En el acuerdo con el Grupo MásMóvil, casi el medio millón de clientes de Pepephone también pasarán a formar parte de la red de Orange. ¿Y qué queda? Sin contar los OMV propios que tiene cada compañía, Telecable es el otro gran cliente que hay en el mercado. La asturiana no se siente muy cómoda con Vodafone, debido a los problemas para acceder al 4G. Por eso, estarían en disposición de cambiar de mayorista, siendo Telefónica y Orange, lógicamente, las dos alternativas.

Asimismo, fuentes del mercado indican a SABEMOS que BT estaría también meditando cambiar de mayorista y la filial francesa tendría muchas opciones de acceder a este contrato. Además, están los operadores étnicos como Lebara y Lycamobile. A nivel móvil, son los grandes objetivos que a buen seguro tendrá marcados Orange en la agenda.

Mientras, los ingresos mayoristas de banda ancha fija se situaron en 2015 en 709 millones de euros. Aunque, en este caso, es Telefónica la que se lleva la inmensa mayoría de la tarta. Pero eso también está cambiando. Precisamente, Orange ha llegado a un acuerdo con MásMóvil para ofrecerle un acceso mayorista de fibra en los lugares donde la filial francesa tenga despliegue.

Unos resultados de cara

El contexto es favorable para Orange, que registró unos ingresos en España en los primeros nueve meses del año de 3.706 millones de euros, un 5,3% más que en el mismo periodo de 2015, gracias al tirón del negocio móvil y la fibra.

La compañía, que cerró en 2015 la compra de Jazztel, ha explicado en un encuentro con la prensa, que en ese periodo el negocio de los servicios móviles arrojó unos ingresos de 1.959 millones de euros, un 7,8% más, gracias al crecimiento de la base de clientes, la ampliación de servicios de la oferta móvil y, como claro impulsor de los que buscan, los ingresos derivados del negocio de los operadores móviles virtuales.

Mientras, la facturación en los servicios fijos se elevó un 4,9%, gracias al tirón del negocio de la fibra, y la de equipamientos móviles cayó un 2,2%. En cuando los abonados, la cartera de clientes de Orange España supera ya los 19,7 millones, de los que 15,8 millones son móviles.

De estos últimos, el 46% (7,24 millones) ya tiene telefonía móvil de cuarta generación, un 13% más que en el segundo trimestre del año. Orange cerró el periodo con una cobertura 4G del 89% de la población española y prevé llegar a finales de 2017 a una cobertura del 95%.

Con estas cifras espera Orange alcanzar ese objetivo en forma de obsesión que es poder competir de tú a tú con Telefónica. Y, sobre todo, meter tierra de por medio con Vodafone.