El Gobierno británico de la flamante primera ministra Theresa May ha aprobado la ampliación del aeropuerto de Heathrow, en el que la multinacional española de construcción y servicios Ferrovial tiene una participación de referencia. La construcción de una tercera pista en el aeródromo del borde occidental de Londres permitirá la operación de más vuelos al año, con el consiguiente beneficio para las empresas que explotan las instalaciones.

El Gobierno del Reino Unido calcula que la ampliación de Heathrow generará un impacto económico positivo de 61.000 millones de libras (68.577 millones de euros) durante los siguientes 60 años. Además, con el proyecto se crearán 77.000 nuevos puestos de trabajo durante los próximos 14 años, ha informado el Departamento de Transporte en un comunicado. Gracias a esta tercera pista, Heathrow podrá ofrecer 16 millones de plazas más para viajes de largo recorrido en 2040.

“El paso que acaba de dar el Gobierno es realmente crucial. Estoy orgulloso de que después de años de discusión y de retrasos este Gobierno actúe de manera decidida para consolidar la posición del Reino Unido en el mercado de la aviación, con lo que se aseguran puestos de trabajo y oportunidades laborales para la próxima década y más allá”, ha afirmado el ministro de Transporte, Chris Grayling, en el comunicado.

Sin duda es un alegrón para Ferrovial, que cuenta con una participación del 25% en el consorcio que gestiona Heathrow. En esta infraestructura tiene como socios al fondo soberano catarí (20%), a la Caisse de dépôt et placement du Québec (12,62%) y al fondo soberano de Singapur (11.20%), entre otros accionistas.

El Departamento ha adelantado que la ampliación no se financiará con cargo a los presupuestos públicos sino que dependerá de la iniciativa privada. La Autoridad de Aviación Civil trabajará de la mano con la compañía que opera Heathrow y las aerolíneas con tráfico en el aeropuerto para diseñar el proyecto; eso sí, la oficina de Grayling exige que no haya grandes aumentos de tasas que penalicen a los pasajeros.

El “compromiso de mantener al Reino Unido abierto para los negocios, ahora y en el futuro, como núcleo para el turismo y para el comercio” que enarbola el Departamento de Transporte no es incompatible con las medidas para mitigar la contaminación acústica, que será una de las principales preocupaciones del equipo del ministro Grayling, según el comunicado. El plan de compensación de los inconvenientes generados por esta obra estará dotado con 2.600 millones de libras (2.922 millones de euros). Además, el proyecto se someterá a consulta pública, ha explicado el Departamento.

Un largo camino

Las señales que había dado la primera ministra, Theresa May, eran positivas para los intereses de la compañía presidida por Rafael del Pino. Si ya en los primeros días de su andadura como líder de los tories avisaba de que el Reino Unido post-Brexit tenía que hacer una clara apuesta por el comercio, la ampliación de Heathrow estaba cantada. Por el aeropuerto inglés pasa un 25% del valor de las exportaciones de Gran Bretaña, según Ferrovial.

En la actualidad, siempre de acuerdo con la información de la que dispone Ferrovial, Heathrow recibe a 75 millones de pasajeros cada año y opera mas de 470.000 vuelos de 80 aerolíneas.

La ampliación de Heathrow se daba por descontada hasta que el anterior premier británico, David Cameron, decidió frenarla y considerar otras alternativas como la expansión del aeropuerto de Gatwick, al sur de Londres. Pero cuando ya se aproximaba la decisión final sobre qué aeródromo ampliar llegó el Brexit, con lo que se aplazó la distuntiva sobre el futuro de Heathrow, aunque la construcción de una tercera pista contaba con el visto bueno de los parlamentarios británicos.

“Esta es tan sólo una de las grandes inversiones en infraestructuras que el Gobierno va a realizar para crear empleos y oportunidades en todo el Reino Unido”, ha adelantado el Departamento de Transporte. Al Ejecutivo de May no se le quita tampoco de la cabeza la construcción del AVE británico, por cuya adjudicación compiten varios grupos constructores españoles.

Foto: Flickr – Tony Hisgett