Es una buena pregunta, una pregunta clave pero no de fácil respuesta. Estamos en un momento del mercado muy lateral, con mucha indecisión e incertidumbre política que nos impide ver el final del túnel, ya que más que unos acontecimientos esperados para un día concreto, se parece cada vez más al cuento de nunca acabar, repercutiendo de esta manera y mermando los mercados financieros.

La cuestión es que llevamos varias semanas y, cuando digo varias, son muchas en las que el mercado está en un rango lateral claramente identificado. Siempre que los mercados se sitúan en este tipo de rangos el mercado pierde interés para los inversores, ya que no acaba de definir su tendencia y la ausencia de volatilidad y movimientos fuertes no repercute en una alta rentabilidad, sino en un mayor coste por comisiones.

Mientras que estamos a la espera de las elecciones norteamericanas y sabremos si habrá gobierno en España, nos mantenemos a la expectativa de estos acontecimientos para poder posicionarnos con mayores garantías, lo que provoca una ausencia de sentimiento comprador y una espera larga, confusa y desesperante.

Podemos imaginar cómo las decisiones sobre los tipos de interés en la Reserva Federal y los posibles cambios que puedan ocasionar un cambio de gobierno en Estados Unidos va a poder generar movimientos bastante más contundentes de lo que estamos viviendo en este momento, por lo que el final de año se presenta interesante para aquellos inversores que tienden a operar en rupturas de volatilidad o directamente con órdenes pendientes en dichas rupturas. De hecho, todas estas órdenes ya colocadas en el mercado cuando pudieran entrar, saltarían todas juntas fuera del rango, provocando un movimiento aún mayor.

Mientras tanto seguimos manteniéndonos a la espera, teniendo claro cuáles son los catalizadores y como poder aprovecharlos en nuestra operativa.

Daniel García, analista de XTB