El modelo de banca universal puede verse amenazado por los cambios a los que se ven abocadas las entidades por razones tan diversas como el aumento del coste de capital, la disminución de los márgenes de beneficio, los riesgos de litigio o el aumento de la complejidad tecnológica.

Esta es una de las conclusiones del informe publicado esta semana por Saxo Bank, que añade que aunque es demasiado pronto para afirmarlo con rotundidad, hay muchos catalizadores que están fomentando la reestructuración de los bancos que estamos viendo a día de hoy.

La viabilidad y rentabilidad de los bancos estará determinada en el futuro por las elecciones que hagan acerca de la inversión en tecnología, explica el informe.

El cierre de oficinas y el consecuente anuncio de nuevos ERE es constante, no sólo en España, también en otros países europeos.

Estos bancos “están siendo sometidos a la presión de los reguladores en lo que respecta a la eficiencia de capital, y tienen que ofrecer soluciones más baratas y eficientes” para evitar situaciones como las que se viven en algunas ciudades, en las que “en menos de 100 metros tenemos 8 bancos”.

Las consecuencias de que los 3 ó 4 principales bancos españoles, en este caso, cierren cientos de oficinas y despidan a miles de trabajadores siempre será un drama desde el punto de vista social, se mire por donde se mire.

Sin embargo, los autores del informe no creen que impacte en la salud financiera del país, ya que “pese a que el sector bancario tiene un gran peso en España, una nueva reestructuración no supondrá un impacto fuerte para el país”, como sí ocurrió con el mercado inmobiliario.