Es un hombre aumentado, un cyborg andante. Hugh Herr es uno de los investigadores que más está contribuyendo al desarrollo de la biónica, un campo que introduce la tecnología en el cuerpo humano en una perfecta comunión de biología y robótica.

Su trabajo le ha llevado a conseguir el premio Princesa de Asturias en investigación científica de 2016 y también le valió una nominación a inventor del año, un galardón que otorga la Oficina Europea de Patentes. Parte del morbo del último certamen residió en ver a Herr, aunque el científico no acudió finalmente a la ceremonia de Lisboa.

Herr pertenece a la categoría de científicos que han servido de conejillo de indias para sus propios experimentos. El investigador ha ido probando las innovadoras prótesis que ha desarrollado junto a su equipo en su cuerpo. El resultado es visualmente impactante: Hugh Herr se ha convertido en un cyborg.

En los momentos previos a la entrega del Premio al Inventor Europeo del Año, SABEMOS tuvo la oportunidad de hablar con uno de sus colaboradores, Tyler Clites. El joven investigador reconoció que parte del éxito mediático que tiene Herr se debe a lo poderosa que es la imagen Hugh Herr.

EPO 16 Hugh Herr

Fuente: EPO

“Es un campo muy atractivo porque es muy visual. Especialmente, Hugh tiene una historia fascinante. Como una Cenicienta que apareció, decidió cambiar el mundo y lo hizo. Eso es muy atractivo; la gente puede apoyar esta idea desde el punto de vista emocional: alguien que perdió las piernas vuelve a ser funcional”, señaló Clites.

Sin embargo, Hugh Herr no se ha hecho tan famoso por ponerse unos implantes para sus piernas, después de que se las tuvieran que amputar a los 17 años tras un accidente de alpinismo. Si ha conseguido el premio Princesa de Asturias es porque ha llevado la innovación en biónica más allá y ahora sus piernas mecánicas tienen más fuerza y versatilidad que sus originales, las de carne y hueso. Herr es un hombre aumentado.

“Hugh está muy interesado en la aumentación, ir más allá de la restauración y entrar en el espacio en el que somos capaces de aumentar las capacidades físicas de la humanidad. Su objetivo es mejorar lo que significa estar aquí, cambiar nuestra experiencia”, aseguró Tyler Clites.

Este terreno de la aumentación es uno de los más futurísticos de la innovación y se entronca directamente en la tradición narrativa de la ciencia ficción. Uno de los ejemplos que siempre pone Herr, según el investigador Tyler Clites, es el trabajo que se está desarrollando sobre los exoesqueletos, unas estructuras que se integran en el cuerpo y que son capaces de mejorar las capacidades y la fuerza de las personas gracias a la tecnología. Con estos exoesqueletos, los humanos pueden ser capaces de correr y caminar sin cansarse. “Imagínate que sales a correr por el bosque durante cinco horas y no te cansas; eso podría revolucionar el mundo”, indicó Clites.

EPO 16 Hugh Herr climbing

Fuente: EPO

Pero esta tecnología también plantea algunas cuestiones éticas. ¿Debería un humano amputarse una pierna para instalarse una prótesis que es capaz de mejorar sus capacidades?

“Estamos muy lejos de eso -contestó Tyler Clites entre risas-. Tenemos mucho apego a nuestras piernas. Decirle a alguien que las cambie por algo más rápido, más fuerte y mejor nos adentra en un espacio en el que la gente está menos cómoda”.

Que nadie se engañe: por mucho que la gente se muestre reacia a priori, se trata de un escenario al que la humanidad se va a enfrentar. De acuerdo con las estimaciones más conservadoras barajadas por Clites, dentro de 50 años se dispondrá de la tecnología necesaria a un precio razonable como para que la gente pueda decidir si quiere acoplar miembros mejorados a su cuerpo por capricho. Entonces, cree el investigador, será cuando habrá que preguntarse si es ético cortarse una extremidad cuando a alguien le venga en gana. “Ese es el futuro, vamos a llegar a ese momento; es un puente que tendremos que cruzar cuando lleguemos”, resumió Tyler Clites.

Tampoco será tan grave. En la actualidad ya caminamos con unas prótesis que nos mejoran: “Los móviles están pegados a nosotros todo el día y aumentan nuestra interacción social”, alegó el ayudante de Hugh Herr.

Foto principal: Efe