La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) acumula 3 años de funcionamiento y su creación sigue cuestionada. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha censurado los ceses que se produjeron cuando el Gobierno aglutinó a las autoridades de los diferentes mercados en la CNMC. Pero lo que podría ser un revés judicial se ha convertido en una oportunidad para reincorporar a los descartados y sustituir a los consejeros de la CNMC cuyo mandato ha expirado ya.

El TJUE considera que el cese del presidente de la extinta Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), Bernardo Lorenzo, y del consejero Xabier Ormaetxea vulnera el Derecho de la Unión Europea. Según el auto del alto tribunal, la integración de la CMT en la CNMC no era un motivo de cese contemplado por la regulación.

Lo que pasará con Lorenzo y Ormaetxea dependerá del Tribunal Supremo español, que elevó este asunto al TJUE. El Supremo puede exigir una indemnización para estos miembros de la CMT o bien puede ordenar su reingreso en la actual CNMC.

Esta decisión judicial es un revés contra la forma en la que se constituyó el superregulador, un nuevo organismo diseñado por el actual Gobierno -en funciones, ahora mismo- del Partido Popular. Pero como no hay mal que por bien no venga, en la Comisión ven el posible reingreso de los ex miembros de la CMT en la CNMC.

Sustituciones urgentes

El reingreso de Bernardo Lorenzo y Xabier Ormaetxea podría le vendría a la CNMC como anillo al dedo, puesto que cuenta con 3 consejeros cuyo mandato expiró hace 1 año. Los anteriores integrantes de la CMT podrían ocupar 2 de los puestos de María Ortiz, Eduardo García Matilla y Diego Rodríguez, los miembros de la CNMC que ya no deberían estar allí.

Lejos de criticar a Lorenzo y Ormaetxea por pertenecer a la etapa anterior, fuentes del equipo actual han alabado sus virtudes. En particular, han subrayado que la experiencia del expresidente de la CMT podría ser de gran ayuda para el organismo. Según estas fuentes, tras su paso por el regulador de las telecomunicaciones y por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Lorenzo cuenta con una “capacidad técnica cualificada”. “Una resolución en la que haya participado es una garantía de que está bien hecha”, han resumido.

Con esta llegada se paliaría el problema organizativo de la Comisión, que vive sumida en la inestabilidad por las disidencias internas, en especial a cuenta de la economía colaborativa. Si la CNMC se viera obligada a asumir a estos dos miembros de la CMT zanjaría el problema de la interinidad de dos consejeros y conseguiría elevar el nivel técnico de su consejo. Dos pájaros de un tiro.

Lo que no está tan claro es que la reincorporación de Lorenzo y Ormaetxea, por mucho que cuente con los parabienes de la CNMC actual, llegue a tiempo.

Partidos en contra

La Comisión no dispone de un sustento parlamentario amplio, lo que le podría costar su supervivencia. En su última comparecencia ante la comisión de Economía del Congreso de los Diputados, el presidente de la CNMC, José María Marín Quemada, defendió su gestión y también pudo comprobar de primera mano los apoyos de los que dispone, habida cuenta de la oposición de Ciudadanos a la continuidad del superregulador tal y como está.

La formación naranja defiende la escisión del organismo en dos: una mitad para la regulación de los mercados y otra para el fomento de la competencia. Su oposición a la CNMC diseñada por el PP pasaría por anecdótica de no ser por el pacto que firmaron ambos partidos para la investidura del candidato Mariano Rajoy, en el que los populares aceptaron la división de la Comisión planteada por C’s.

Ciudadanos, al igual que otras formaciones y otros expertos en Derecho de la Competencia, está en contra de que estén bajo el mismo paraguas la supervisión ex ante y ex post, esto es, la regulación de las conductas de las empresas -a priori- y la sanción de las actividades delictivas -a posteriori-. Por su parte, las fuentes de la CNMC consultadas han subrayado que la propia sentencia del TJUE avala la creación del organismo tal y como está, aunque Ciudadanos esté en contra de su existencia.

Con el principal socio de gobierno en contra y con el PSOE fuera del reparto actual de consejeros después de que socialistas y populares rompieran la baraja de la renovación de varios consejos en 2013, la continuidad de la CNMC está en entredicho. Sin embargo, tiene un mandato de seis años, por lo que se podría dar de nuevo la misma situación que el TJUE ha abordado. El cese de nunca acabar.

Foto: Efe