Iglesias, Tardá y Homs criticarán el previsible viraje de los socialistas, que despejará la investidura de Rajoy. Antonio Hernando y los suyos coparán la atención en la sesión de la semana que viene, donde se espera que el candidato adopte un perfil institucional y plano, evitando mayores confrontaciones.

El Congreso celebrará la semana que viene, con toda probabilidad, el decimocuarto pleno de investidura de la democracia. El viraje del PSOE hacia la abstención parece hecho, a falta de oficializarse, y por tercera vez desde marzo un candidato a La Moncloa pedirá la confianza de la Cámara. Sin embargo, las circunstancias pueden hacer que no sea él -Mariano Rajoy- el auténtico protagonista, sino los diputados de la oposición que harán posible su elección. Más concretamente, los de la bancada socialista. En el presidente y portavoz de este grupo, Antonio Hernando, estará puesto todo el foco por ver cómo defiende la abstención después de meses de blandir el no es no. Además, hacia él y sus compañeros se dirigirán las críticas más furibundas de Unidos Podemos y los independentistas, que consideran una traición el inminente giro del PSOE.

Todos los grupos están ya preparando sus intervenciones para la cita, aunque se resistan a dar detalles por los obvios motivos de mantener la expectación. Se espera que Rajoy explote su perfil más institucional, recuperando el grueso de su discurso de agosto y apelando al diálogo para forjar acuerdos de Estado en esta legislatura marcada por la atomización parlamentaria. Tras el turno de Hernando llegará el de un Pablo Iglesias en plena reconversión, que ha endurecido su discurso en las últimas semanas e incluso ha apostado por relegar la labor institucional en favor del activismo social y la protesta callejera.

Iglesias: “El PSOE entrega el Gobierno al PP y a partir de ahí se ponen el disfraz; no me haga trampas”

Iglesias ya ha avisado de que será un látigo permanente para el PSOE y desde el grupo parlamentario de Unidos Podemos se confirma que hacia allí se dirigirá el tronco de su discurso la semana que viene. “Es el PSOE quien va a regalar el Gobierno al PP, eso hay que resaltarlo, cada uno tiene que ser responsable de sus actos”, informan fuentes del grupo. El propio líder de Podemos indicó el viernes sobre los socialistas que “yo les voy a tener que recordar que ellos entregaron el Gobierno al Partido Popular” cada vez que quieran “darse golpes de pecho en el Parlamento” para visualizar una dura oposición a Rajoy.

Igual de explícito fue este jueves, en entrevista con eldiario.es. “A mí me preocupa enormemente que el trabajo parlamentario contribuya a blanquear al PSOE. El PSOE entrega el Gobierno al PP y a partir de ahí se ponen el disfraz de que son más rojos que nadie (…) y entonces ya han hecho una suerte de oposición parlamentaria. No me haga trampas, ustedes han entregado el Gobierno al PP, saben que desde el Parlamento podemos hacer muy pocas cosas y que podíamos tener un Gobierno distinto”, señaló Iglesias. Todo un anticipo de lo que será su actitud en el Congreso esta legislatura.

Tardá, “indignado”

Pero no será el único. Los independentistas de ERC, quinta fuerza de la Cámara, avisaron este martes de que pondrán al PSOE en su diana en la sesión de investidura de Rajoy. “Les esperamos la próxima semana”, se encaró con ellos un Joan Tardá que se dijo “harto, cabreado” con los socialistas. Esquerra les afea que vayan a permitir la reelección del PP, pero también que renuncien a aprovechar oportunidades como la abierta esta semana con la reforma exprés de la Ley Electoral. “Nosotros, ingenuamente, creíamos que el Partido Socialista todavía tenía un poquito de amor propio”, criticó Tardá. El diputado republicano no entiende por qué el PSOE no se unió a ellos y a Unidos Podemos para, por ejemplo, aprobar el voto para los mayores de 16 años.

Esa y todas las demás enmiendas que presentaron los grupos a la izquierda del socialismo fueron tumbadas ayer por PP, PSOE y Ciudadanos. Era algo que se sabía, por lo que Tardá cargó con antelación contra una actitud que considera de claudicación ante la derecha: “Han entregado las banderas al enemigo”. Para él, esa circunstancia era “el preámbulo de lo que va a ocurrir la próxima semana”. “Y ahora salga aquí, señor Antonio, y diga que no. Salga, le estamos esperando”, dijo mirando a la cara al portavoz del Grupo Socialista. “Señor Antonio, señor Antonio Hernando, estamos muy indignados con ustedes”, concluyó. Tardá será también quien defienda la postura de ERC en la investidura, por lo que el PSOE ya sabe que le lloverán críticas desde ahí también.

Homs: “El complejo del PSOE ante el PP les llevará a la tumba política”

Y lo mismo harán los portavoces del PDC, Francesc Homs, o de Compromís, Joan Baldoví, además de los otros de Unidos Podemos que tomen la palabra junto a Iglesias. Homs ya ha sido muy crítico con los socialistas que han hecho caer a Pedro Sánchez y laminado cualquier posibilidad de Gobierno alternativo. El “complejo” que detecta en el PSOE, aseguró este martes, les llevará “a la tumba política”. Se da la circunstancia de que el Congreso tramitará en breve el suplicatorio para que Homs sea investigado en el Supremo por presunta desobediencia y prevaricación al organizar la consulta del 9-N, cosa que el PSOE apoyará. “Cuando se trata del GAL, no quieren que se juzgue a Barrionuevo, pero cuando se trata de sacar las urnas a la calle, están dispuestos a que esto se juzgue”, criticó el aludido.

El PNV, por último, ya fue duro con los socialistas en la fallida investidura de Rajoy, hace casi dos meses. Su portavoz, Aitor Esteban, criticó que desde el PSOE se les hubiera tratado de empujar hacia el entendimiento con el PP: “Hace falta tener cara”. Aunque siempre más contenido que los soberanistas catalanes, Esteban lleva desde el 26-J lamentando la actitud de Ferraz, que ni se lanzaba a negociar con Rajoy ni se decidía por una alternativa. “No le apetece nada”, dijo en referencia al principal partido de la oposición, “coger las riendas en semejante coyuntura socioeconómica”. Ahora que no solo no toma las riendas sino que opta por despejar el camino al PP, es más que probable que el PNV cargue las tintas contra los que sin embargo son sus socios en las instituciones del País Vasco. Lo mismo que hará toda la Cámara salvo el partido del candidato y sus socios circunstanciales (Ciudadanos y Coalición Canaria).