Santamaría podría aumentar su influencia en el Ejecutivo con la promoción de Ayllón o Nadal. La entrada de Cospedal en el Gabinete se leería como un paso hacia su relevo en la secretaría general del PP. Figuras que se batían en retirada en 2015, como Montoro o Fernández Díaz, están dispuestas a continuar.

Está ya descontado que habrá investidura de Mariano Rajoy gracias al PSOE, a falta de que el Comité Federal del domingo concrete el modo en que la facilitará. La convicción es común a todos los partidos, incluido un PP que va un paso más allá y tiene la mente puesta en la conformación del nuevo Ejecutivo. Asegurada la reelección, queda por ver qué Gabinete nombra Rajoy para una legislatura que se presenta complicada y probablemente de corta duración. Gobernará con el aval de 137 diputados, el 39% de la Cámara, y a menudo se encontrará con una mayoría parlamentaria en contra. Un escenario difícil de manejar, que requerirá de mucha cintura negociadora para aprobar leyes, consensuar los Presupuestos y evitar una imagen continua de aislamiento político.

¿Hará Rajoy gestos a la oposición retirando a los ministros más rechazados? ¿Implementará una renovación en el Gobierno similar a la que emprendió en la cúpula del PP en 2015? En ese caso, ¿los beneficiados serán los mismos de entonces? ¿O no habrá nada de esto, el líder se mantendrá fiel a su estilo y solo suplirá las bajas de los ‘caídos’ el último año (Soria, Alonso, Pastor)? Son las cuestiones que ocupan ya las cavilaciones en el partido de Rajoy, como se ha puesto de manifiesto esta semana en los corrillos del Congreso, las múltiples filtraciones a la prensa y algunos mensajes públicos destinados a mejorar posiciones. Se abre una posibilidad para que las distintas familias que componen el PP se apunten nuevos tantos y sean más o menos protagonistas en la etapa que se supone previa a la más importante de los últimos años: la renovación en la presidencia del partido.

Fernández Díaz, titular de Interior, es uno de los ministros más denostados por la oposición

Son muchas las cosas que han cambiado en este año de bloqueo y, así, algunos de los ministros que parecían de salida en 2015 ahora dan muestra de lo contrario. Cristóbal Montoro, uno de los más vilipendiados por la oposición y con no pocos enemigos internos, acabó la X Legislatura con un discurso que le hacía parecer de vuelta, hablando en pasado de su etapa en el Gobierno y criticando abiertamente a algunos compañeros. No se ha olvidado su célebre entrevista en El Mundo, dos meses antes del 20-D, donde repartió hacia todos lados: Margallo, los ‘renovadores’ del PP, Aznar… En los últimos meses, Montoro ha mantenido un perfil bajo y, a sus 66 años, se dice dispuesto a seguir ocupando la cartera de Hacienda. Lo publicaba El País este miércoles, haciendo extensiva la intención a otros de los que teóricamente podrían darse por amortizados, como el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo (72 años), o el de Defensa, Pedro Morenés (66).

No obstante, la retirada que por más segura se da es la del titular de Interior, Jorge Fernández Díaz. El miembro más polémico del Gabinete fue reprobado el martes por toda la oposición en el Congreso, que instó al presidente a cesarlo. La difusión de sus conversaciones con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, donde ambos debaten cómo articular operaciones contra adversarios políticos, es inadmisible para todo el arco parlamentario menos el PP. La Cámara baja ha acordado ya crear una comisión de investigación al respecto, por lo que, en caso de repetir en el puesto, Fernández Díaz tendría un vía crucis parlamentario como bienvenida. La oposición también ha sido muy crítica con otras iniciativas de su Departamento, como la Ley de Seguridad Ciudadana –Ley mordaza-, y actuaciones como la de recibir en su despacho al pluriimputado Rodrigo Rato.

La incógnita Guindos

El ministro de Economía, Luis de Guindos, es otra de las incógnitas. Sin carné del PP, es uno de los tecnócratas del Gobierno, con escaso respaldo en Génova y el importante lastre del fallido nombramiento de Soria para el Banco Mundial. Sobre la marcha de De Guindos se especula desde hace años, especialmente cuando sonó para presidir el Eurogrupo, y sería lógico que volviera a la empresa privada tras estos años en un Ministerio complicado. La publicación de sus memorias sobre la etapa, hace escasas semanas, sonó a despedida.

Rajoy incluyó en su equipo negociador de verano a Maíllo, Nadal y Ayllón, señal de la confianza que tiene en ellos

Los otros cinco miembros del Gobierno seguirán, con toda probabilidad en sus puestos. Soraya Sáenz de Santamaría es indiscutible en la Vicepresidencia y también la titular de Empleo, Fátima Báñez, se ha convertido en uno de los activos más importantes del Gabinete. Especialmente loada fue su labor en las negociaciones de agosto PP-Ciudadanos. Rafael Catalá (Justicia), Íñigo Méndez de Vigo (Educación, Cultura y Deporte) e Isabel García Tejerina (Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), tres ministros que se incorporaron a lo largo de la legislatura para suplir las bajas de Gallardón, Wert y Cañete, ofrecen pocas dudas sobre su continuidad.

Y entre los que entrarán, hay dos grandes categorías de candidatos. Por un lado, el núcleo duro de Génova (Dolores de Cospedal, Pablo Casado, Fernando Martínez-Maíllo, Javier Maroto); por otro, la segunda fila monclovita (Álvaro Nadal, José Luis Ayllón, Jorge Moragas). Maíllo, Nadal y Ayllón fueron incluidos en el equipo negociador del PP en verano, síntoma de la confianza que despiertan en su líder. La promoción de Cospedal, que ya sonó para presidir el Congreso, se entendería como el primer paso hacia su relevo en la secretaría general del PP y tiene el inconveniente de incluir en el mismo organismo a las protagonistas de la mayor rivalidad que alberga el PP (Cospedal-Santamaría).

Rajoy tendrá que designar al menos tres caras nuevas -para Fomento, Sanidad e Industria- si no crea más departamentos. Entre los mencionados, pero también entre las baronías autonómicas o incluso recurriendo a alguna vieja gloria del partido, como hizo en 2011. La lista la dará el domingo 30 o el lunes 31, una vez jure ante el Rey su cargo. La investidura en segunda vuelta se producirá seguro, informan fuentes parlamentarias, el sábado 29 por la tarde.