El presidente del Gobierno no acudirá a la Cumbre Iberoamericana de finales de mes para poder solicitar la confianza del Congreso ‘in extremis’ si el PSOE ofrece su abstención. Los populares albergan dudas al respecto y creen que el bloque del ‘no’ puede imponerse a Javier Fernández y los partidarios de despejar la reelección de Rajoy.

Mariano Rajoy está preparado para una investidura ‘in extremis’ el sábado 29 o el domingo 30 de octubre, apenas unas horas antes de que expire el plazo para designar presidente del Gobierno (medianoche del 31). Moncloa ha anulado la participación del jefe del Ejecutivo en la Cumbre Iberoamericana, a celebrar en Colombia a final de mes, ante la posibilidad cierta de que Rajoy tenga que pedir la confianza del Congreso en esas mismas fechas. Tal y como adelantó este martes la cadena SER, España estará representada en la cita por el Rey Felipe VI y por un enviado del Gobierno, previsiblemente uno de los ministros que no son diputados -el de Defensa, Pedro Morenés, o el de Economía, Luis de Guindos-.

La ronda de audiencias convocada por el Monarca para los días 24 y 25 permite a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, elegir entre tres días para el inicio del pleno de investidura: el miércoles 26, el jueves 27 o incluso el viernes 28, en caso de querer apurar al máximo los plazos. La propia Pastor admitió ayer que contempla las dos primeras opciones si finalmente Felipe VI concluye sus entrevistas postulando a Rajoy como candidato. No es preceptivo, añadió, dejar un margen de 48 horas entre la convocatoria y el comienzo de la sesión si se entiende que la situación es de “urgencia”.

El calendario apunta a una reelección de Rajoy la tarde del sábado 29 o la mañana del domingo 30

Un plazo que sí que hay que respetar, indican fuentes parlamentarias, es el de 24 horas entre el fin de la ronda del Rey y el inicio del debate en el Congreso. De modo que la tarde del 26 o la mañana del 27 será lo más pronto que pueda comenzar dicha sesión. En el primer caso, llevaría la reelección de Rajoy al sábado 29 por la tarde; en el segundo, a la mañana del domingo 30. Que la segunda vuelta -donde basta sumar más ‘síes’ que ‘noes’- caiga en fin de semana no sería obstáculo alguno. Esos son los tiempos que se manejan.

Pero todo depende aún del PSOE. Si el enviado de este partido a la entrevista de Zarzuela no promete su abstención ante Rajoy, no hay cábalas que valgan: se celebrarán nuevas generales en diciembre. Los socialistas van a debatir sobre ello en un Comité Federal aún por fijar, la semana que viene. Javier Fernández, presidente de la gestora que está al frente desde la caída de Pedro Sánchez, es claramente partidario de la abstención, pero ni la defiende abiertamente en público ni tampoco la llevará en forma de propuesta al Federal para que la valide.

El PSOE sigue sin convocar el Comité Federal donde decidirá si se abstiene o aboca a elecciones

Fernández se limitará a defender su postura, como el resto de miembros -más de 250- que componen el órgano y que el 1 de octubre se mostraron fragmentados en dos corrientes: defensores y detractores de Sánchez. Los primeros están claramente en el ‘no’ a Rajoy, mientras en los segundos hay de todo. El paso de los días ha traído varias comunicaciones entre Fernández y el líder del PP, pero no lima las asperezas en el PSOE ni hace moverse hacia la abstención a los sanchistas y otros firmes defensores del rechazo a un Ejecutivo popular. En el partido de Rajoy comienzan a recelar y han pasado de dar por hecha la reelección a creer que todo es posible.

“El sentido común nos dice que acabarán aprobando la abstención, pero no lo podemos dar por hecho”, explican fuentes del Grupo Popular en el Congreso. La posición del PSC y de algunos diputados fieles a Sánchez, como la zaragozana Susana Sumelzo, les hace “desconfiar”. Será difícil que los partidarios de la abstención puedan convencer a estos parlamentarios, indican, “eso si es que no son derrotados en la votación del Comité Federal”. El exsecretario general perdió hace once días por apenas 26 votos (133-107), por lo que sus afines le darían ahora la vuelta a la situación si logran que 14 de los que contribuyeron a derrocarle defiendan el ‘no’ junto a ellos. Situación nada descabellada.

En el PP han hecho estos números, pero confían en que Fernández y Susana Díaz hagan valer su posición en un cónclave que no puede demorarse mucho más en ser convocado. El presidente de la gestora será el encargado de llevar a Zarzuela, el martes 25, la decisión final del PSOE: abstención o elecciones.