No es ningún secreto. El gigante tecnológico chino Huawei tiene entre manos el desarrollo de un sistema operativo (OS) propio para sus terminales móviles. Pero tampoco es ningún secreto que ahora mismo no sabe qué hacer con él una vez lo tenga disponible.

Los precedentes de quienes han intentado algo similar dejan a la compañía china en una situación comprometida. Tizen OS, el proyecto que lidera su rival Samsung, prácticamente ha tenido relevancia solo en relojes inteligentes. Windows Phone, ni siquiera eso. Y sobre Firefox OS, mejor ni hablar. Nadie ha podido con Google y su Android. Se trata del sistema operativo que usan 8 de cada 10 usuarios de terminales en el mundo. ¿Realmente hay hueco?

Huawei lleva varios años trabajando en un OS propio. Nadie en la compañía lo niega. De hecho, es vox populi que tendría el mismo nombre que los procesadores que ellos mismos utilizan, Kirin OS, y que se trata de una realidad para no depender tanto de Google. Es más, ya lo utilizan en forma de capas de personalización muy altas de Android en algunos móviles de su filial Honor.

Pero las últimas noticias siembran demasiadas dudas sobre este proyecto. En una entrevista al diario ‘Cinco Días’, el máximo responsable de Huawei para España y Portugal, Tony Jin Yong, asegura que “quizá en el futuro Huawei tenga su propio sistema operativo”. ¿Quizá? ¿Solo quizá?

Y no es la única incertidumbre que levanta. Añade, además, que habría que tener muy en cuenta los costes que tendría la implementación de un OS propio. Bien es cierto que Jin Yong aclara que se trata de una opinión personal. Esta decisión se tomará desde la sede central, pero que un directivo regional siembre este tipo de dudas es extraño. Aunque todo puede entenderse en clave comercial tras los nuevos móviles que ha sacado Google al mercado sin la necesidad de que intervenga otro fabricante, como había sucedido hasta ahora con su gama Nexus.

Una lectura entre líneas

Pese a que el consejero delegado de Huawei en España no se considera quien para hablar sobre este tipo de acciones, en la misma entrevista deja clara una cosa: la colaboración entre marcas seguirá siendo algo fundamental.

Así se entiende que alguno de los próximos relojes inteligentes de la compañía china vayan a llevar Tizen OS. De este modo, Jin Yong insiste en que las grandes empresas deberán ir hacia modelos de colaboración y, pese a que son más difíciles de gestionar, será los que se terminen imponiendo.