Francisco García Paramés, conocido como “el Warren Buffett español” por copiar la estrategia de inversión a largo plazo del oráculo de Omaha, ha vuelto a los ruedos. El artífice del éxito de Bestinver va a volver a la gestión de fondos en España, con una nueva firma y con un nuevo libro bajo el brazo.

“Lo que voy a hacer es mi propia gestora”, adelantó Paramés durante la presentación de su libro Invirtiendo a largo plazo (Deusto). “Va a ser algo sencillo, con ideas un poco distintas”, matizó, al tiempo que adelantó que su nueva casa de inversión va a estar abierta al público, más abierta que Bestinver.

Hasta que se consume el retorno del Midas de la inversión, que en Bestinver convertía en oro todo valor que compraba, Paramés se plantea asesorar a algún fondo, ya que las ofertas que le han llegado hasta el momento no le han seducido debido a “compromisos que no veía claros”. “El mercado es amplísimo, hay sitio para todos”, concluyó durante la presentación de su libro.

Ni en las páginas de su obra ni en sus palabras se trasluce ninguna crítica a Acciona, la multinacional que puso en marcha Bestinver y que mantuvo un tour de force con Paramés hasta forzar su salida.

El autor explica que estaba buscando un cambio y quería irse a vivir a Londres. Fue una decisión personal, tomada al alimón con su esposa, tal y como narra en el libro. Estuvo un año explorando la posibilidad de encontrar acomodo dentro de Bestinver en Londres, a lo que Acciona no reaccionó con alegría. “Después de quince meses sin encontrar un punto de encuentro, el cansancio y la frustración cundieron, y no me quedó más remedio que anunciar mi marcha”, relata.

Su salida fue quizá más precipitada de lo esperado para que el periodo de no competencia de 2 años caducara cuanto antes y pudiera fichar por otra firma de inversión. “En fin, errores míos y silencio por la otra parte, que ya no contestaba a mis propuestas últimas”, justifica Paramés en su libro. “Intentaré no caer en los mismos errores”, indicó el inversor durante la presentación.

Una historia de éxito

Invirtiendo a largo plazo detalla, en primer lugar, el recorrido profesional de Paramés para después adentrarse en las estrategias de inversión que sigue.

Paramés reconoce que cayó en Bestinver casi por casualidad. A finales de los 80’, el autor había terminado un máster en el IESE y estaba en varios procesos de selección. En uno de ellos, para la gestora de fondos Coopers & Lybrand, tardó en responder así que se quedó sin plaza. Pero tampoco podía optar a otras grandes firmas, según el propio Paramés: “En el IESE no había destacado lo suficiente para aspirar a McKinsey, Salomon Brothers, BCG y demás firmas de renombre”.

Una vez dentro de Bestinver, un incipiente proyecto respaldado por la familia Entrecanales -referente en el accionariado de Acciona-, Paramés empezó a interesarse por la filosofía de value investing de Warren Buffett, basada en la apuesta por el crecimiento a largo plazo de empresas infravaloradas y contraria a las conocidas como ‘posiciones cortas’, apuestas a la bajada de las acciones de una compañía. ¿Por qué? Por 3 razones:

“Porque somos optimistas y pensamos que las cosas siempre van a mejor”, “porque el tiempo juega en contra del inversor a corto” y también “porque las posiciones cortas son casi exclusivamente inversiones a corto plazo, y a ese plazo los movimientos son prácticamente imposibles de predecir”.

Cuando el equipo responsable de Bestinver, liderado por José Ignacio Benjumea, dejó la compañía fue el momento para poner a prueba sus ideas. “A pesar de las reticencias de José María Entrecanales, que veía ≪mucho pantalón corto y pocas canas≫, aceptaron y comencé a gestionar en 1991”, cuenta Paramés.

El afamado inversor reconoce que la rentabilidad de su cartera en el boom económico de los 90’ fue menor que la del mercado en general, pero luego resistió mejor que el resto las malas noticias bursátiles. También se le acusó a Paramés de no subirse al carro de la burbuja tecnológica de finales de esa década, aunque su privilegiado olfato detectó entonces la volatilidad de los títulos de firmas como Terra.

En el libro también hay consideraciones sobre lo que han vivido los mercados de capitales desde la crisis. Paramés cree que echarle la culpa del crack de 2008 a los bancos es como señalar a los camellos como los responsables del problema de la droga, cuando el origen de ese conflicto está en los narcotraficantes. Desde su punto de vista, “el culpable último es el que rebaja artificialmente los tipos de interés o el que flexibiliza las obligaciones legales, facilitando el acceso al crédito a personas que no cumplen las condiciones mínimas necesarias”.

Durante este periodo Paramés tuvo que hacer frente, como el resto de gestores, a importantes devaluaciones en sus carteras. En 2009 su cesta internacional acumulaba un descalabro del 62%, aunque a partir de marzo empezó a recuperarse hasta consumar el milagro: entre 1993 y 2014, Bestinver ha entregado una rentabilidad media anual de casi el 16%, frente al 7,8% que ha subido el índice general de la Bolsa de Madrid.

“La suerte, siempre imprescindible, nos acompañó a los que tuvimos paciencia”, resume Paramés. “Han pasado los primeros veinticinco años de vida profesional, trabajando con absoluta independencia. Han sido buenos para los clientes -especialmente para los iniciales, que han visto multiplicar sus ahorros por 30, al pasar su fondo de 6 a 180 euros en veinte años-”.