Una parte importante del sector tecnológico tiene siempre el mismo argumento: “La regulación no puede ir antes que la innovación”. Quizá el concepto tenga lógica. Pero internet ha cambiado tanto la sociedad y la economía, sin que haya normas que lo regulen, que los siguientes pasos ya se deben prever. Es el caso del internet de las cosas, donde la Comisión Europea (CE) ya trabaja a nivel legislativo para que nadie se lleve sustos en los próximos años.

En concreto, Bruselas ultima la futura revisión de la Ley de Telecomunicaciones, y la conectividad total de las máquinas (y entre máquinas) no podía quedar al margen. Así, hace unas semanas los jefes de la política digital europea, Günther Oettinger y Andrus Ansip, han preparado las propuestas para legislar los problemas de seguridad que surjan con las máquinas conectadas.

La CE entiende que las empresas tecnológicas no van dejar de innovar en el ámbito de la conectividad. Sus clientes lo reclaman. Por eso, tienen que estar preparados y no esperar a que se generen posibles conflictos para preparar, posteriormente, el cuerpo legislativo.

La decisión se toma por dos motivos. El primero de ellos tiene que ver con la creciente utilización de la conectividad total en todo tipo de industrias. Desde la agricultura al motor, pasando por la distribución. Pero esto genera un problema. Internet no es un lugar seguro, y los malos digitales siempre pueden estar al acecho para beneficiarse. Eso genera una gran vulnerabilidad. Cualquier máquina puede ser hackeada, con el riesgo que eso supone.

Aquí llega el segundo motivo: cada empresa deberá certificar debidamente que sus máquinas han pasado todos los controles y protocolos de seguridad para ser utilizadas. Incluso, Bruselas va más allá. Thibault Kleiner, jefe adjunto de Gabinete del comisario Oettinger, ya ha advertido que no solo habrá que certificar las máquinas por separado, sino que será necesario, también, controlar la red de la empresa, así como los servicios trasladados a la nube.

Otras medidas importantes

Bruselas no quiere dejar cabos sueltos. Por eso, el asunto de los datos personales será otro punto importante. Así, según cuenta la web ‘Euractiv.com’, la CE estaría preparando para el mes de noviembre una serie de anuncios de gran importancia.

La normativa que propondrán tiene que ver a la forma de acceder a los datos personales por parte de las empresas, y cómo podrán ser utilizados. En este sentido, por ejemplo, el sector del automóvil ya ha puesto de manifiesto, según cuenta esta web, que ellos no quieren perder el control de los datos que obtienen de la conducción de sus clientes.

Desde Bruselas aseguran que la nueva normativa no está escrita, pero que se trata de algo crítico para millones de europeos. De hecho, como se puede ver en el 30 Encuentro de telecomunicaciones y economía digital celebrado en Santander a principios de septiembre, los datos representan un importante negocio. Por eso, compañías como Telefónica quieren entrar de lleno en la gestión de los mismo, y no dejar que terceros que se lleven los beneficios.