Un hombre de negocios llega a una reunión del consejo de administración de cualquier empresa del Ibex 35. ¿Qué ve, cuando mira a izquierda y derecha? Hombres de negocios. Ni rastro, prácticamente, de mujeres, de consejeras. Por si no fuera suficiente con la deficiente diversidad de género, existe una considerable proporción de directivos que creen que las mujeres no le aportan valor al consejo de administración de las compañías, de acuerdo con un estudio.

La consultora PwC ha presentado las conclusiones de una encuesta que han respondido 66 consejeros -y consejeras- de más de 80 grandes compañías españolas, la mayoría de ellas del Ibex 35, el índice bursátil que reúne a las principales firmas del país. En el informe que ha elaborado PwC se recogen las prioridades y preocupaciones de los representantes de los accionistas de las multinacionales españolas; las mujeres no están entre esos asuntos primordiales.

Un 29,4% de los encuestados no cree en absoluto que la perspectiva de las consejeras como mujeres sea importante para las empresas; sólo un 39,7% lo considera algo relevante, mientras que un 30,9% sí le da mucha importancia a la visión de las integrantes del consejo como representantes de la diversidad de género. Todavía es mayor el menosprecio con respecto a la contribución tangible de las mujeres en estos órganos de representación de los accionistas: el 41,2% de los consejeros de las grandes empresas consideran que la diversidad de género en los consejos no contribuye nada de nada a la mejora de los resultados de las compañías.

Esa es la opinión general, porque si se divide entre hombres y mujeres la brecha de género es evidente. Para los hombres es más importante que en los consejos haya diversidad étnica (un 47% así lo cree) que la diversidad de género (35%), mientras que el 63% las mujeres consideran fundamental que el sexo femenino esté representado en el consejo, más que el 46% que destaca la integración de minorías en estas reuniones.

Un 29,4% de los consejeros no cree en absoluto que la perspectiva de las consejeras como mujeres sea importante

La diversidad en el consejo tiene diferentes dimensiones, a las que los directivos conceden desigual importancia: la diversidad funcional es relevante para el 86,5%; la pluralidad de nacionalidades, para un 68,5%; la concurrencia de consejeras, para un 65%; la convivencia de diferentes edades, para un 62,5%; y la presencia de minorías en estos órganos es importante para un 45,5% de los consejeros.

En cualquier caso, la diversidad -bien sea de género o de cualquier otro tipo- no es en absoluto una prioridad para los consejeros. Un 60% de ellos cree que sus respectivos consejos no deberían dedicarle más tiempo al fomento de la diversidad en toda la compañía, a la integración de los distintos colectivos en el funcionamiento de la empresa a todos los niveles. Sólo un 7,7% considera que se le debería dedicar mucho más tiempo en sus reuniones.

Hay temas más cruciales, según su punto de vista: la administración de la sucesión de los directivos y presidentes; la planificación de sus estrategias; la gestión del talento, un campo anteriormente conocido como recursos humanos; la gestión de las crisis que acontezcan; la deliberación de la estrategia y las amenazas tecnológicas; la competencia; la gestión de los riesgos; y la definición de la responsabilidad social corporativa son temas más importantes para los 66 consejeros entrevistados.

Las recomendaciones

El escaso interés que despierta el asunto de la diversidad de género entre los consejeros se refleja en su perspectiva de cara al futuro. De acuerdo con el informe de PwC, un 75% de los encuestados cree que su empresa va a tener menos de un 25% de representación femenina en el consejo en el año 2020. El 60% de ellos calcula que la cuota de consejeros en el organismo se quedará entre un 20% y un 25%, mientras que un 15% de ellos prevé que el porcentaje se quede entre el 16% y el 19%.

Tan sólo un 2% de los consejeros cree que habrá más de un 30% de mujeres en los consejos de administración, mientras que el 23% restante espera que la proporción se quede en una horquilla de entre el 25% y el 30% dentro de 4 años.

La fecha no es baladí, puesto que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) colocó el año 2020 como horizonte para conseguir una mayor representación de mujeres en los consejos de administración. El supervisor bursátil en su recomendación número 14 insta a las empresas a:

Que la política de selección de consejeros promueva el objetivo de que en el año 2020 el número de consejeras represente, al menos, el 30% del total de miembros del Consejo de Administración.

La realidad dista mucho del objetivo. El último informe del Foro de Buen Gobierno sobre las juntas de accionistas del Ibex 35 reveló que tan sólo un 18,84% de los 467 consejeros de las compañías del selectivo son mujeres. En febrero de 2016, el 94% de las grandes empresas españolas todavía no habían incluido en sus estatutos ningún apartado específico sobre la paridad.

Datos, no opiniones

Gran parte de los consejeros españoles no ve una relación causal entre la incorporación de mujeres a los altos cargos y la obtención de unos mejores resultados. Y es que la paridad casi siempre se defiende con argumentos políticos, éticos y culturales, que poco tienen que hacer frente al economicismo y la estrechez de miras de los empresarios.

Las empresas con más diversidad de género tienen un 15% más de probabilidades de obtener rentabilidades superiores a la media

No podrían estar, los hombres de negocios, más equivocados. Según el equipo de investigación de Morgan Stanley -un banco de inversión más amigo del dinero que de la filantropía-, las compañías con más mujeres dan unos resultados mejores, también desde el punto de vista financiero.

“Las compañías con una alta diversidad de género han obtenido unas rentabilidades ligeramente superiores, mientras que han sufrido una menor volatilidad en comparación con sus competidores con una menor diversidad. Además se han comportado mejor que el promedio del mercado”, indica Morgan Stanley. El gigante financiero también resalta que las compañías que han colocado a la diversidad de género entre sus principales prioridades han conseguido mejorar a sus competidores en términos de volatilidad y riesgos.

En la misma línea apuntan los estudios de la consultora McKinsey, que han apreciado una correlación entre el aumento de la diversidad dentro de las empresas y sus la mejora de sus resultados. De hecho, las empresas con más diversidad de género tienen un 15% más de probabilidades de obtener rentabilidades superiores a la media de sus competidores.

“En el Reino Unido, las mejores cuotas de diversidad de género en la alta dirección se corresponden con las mayores subidas en el rendimiento: por cada aumento del 10% en la diversidad de género, el beneficio operativo -ganancias antes de impuestos- sube un 3,5%”, explica la consultora.

Algunos ya se han dado cuenta de la evidencia. El consejero delegado de Salesforce, Marc Benioff, ha anunciado que va a crear la figura del consejero de Igualdad dentro de la compañía que dirige; este nuevo ejecutivo va a depender directamente del propio Benioff, ha precisado. En España todavía quedan muchos por caerse del caballo, como San Pablo.

Foto: Flickr – DaMao