FCC Medio Ambiente, a través de su filial en el Reino Unido, FCC Environment, se ha adjudicado un contrato para la gestión y tratamiento de residuos en la ciudad de Edimburgo y el concejo de Midlothian, en Escocia, por 511 millones de euros.

El proyecto, denominado “Zero Waste: Edinburgh and Midlothian”, para el tratamiento de hasta 155.000 toneladas anuales de basura residual de los dos ayuntamientos escoceses, supondrá una inversión de 161 millones de euros (142,1 millones de libras), financiados mediante el aporte de capital por FCC y deuda bancaria sin recurso.

FCC se encargará del diseño, financiación, construcción y operación de una nueva planta de reciclaje y de valorización energética en el concejo de Millerhill (Midlothian), situado a las afueras de Edimburgo.

El acuerdo prevé un periodo de construcción de 30 meses (primavera de 2019), seguido de un plazo de operación para los siguientes 25 años, ha informado hoy el grupo español en un comunicado.

Las instalaciones procesarán al año cerca de 135.000 toneladas de residuos de Edimburgo y del ayuntamiento vecino de Midlothian, así como 20.000 toneladas anuales adicionales de residuos comerciales e industriales.

La valorización energética de los materiales recogidos permitirá suministrar electricidad para cerca de 27.000 hogares y se alcanzará un potencial suficiente para proporcionar calor a las redes locales de calefacción, ha explicado FCC en su nota. Además, la basura recibida en la planta será previamente tratada para recuperar y separar metales férricos, con gran cantidad de hierro, y no férricos, como aluminio o cobre.

El centro creará hasta 40 puestos de trabajo una vez comience con sus actividades operativas y está previsto que emplee entre 300 y 350 personas en la fase de construcción.

Según el director general de FCC Medio Ambiente Internacional, Antonio Alfonso, el contrato de Edimburgo y Midlothian representa “otro importante paso adelante” en el crecimiento de la compañía como socio global de municipios y autoridades que desean afrontar los desafíos medioambientales y conseguir los objetivos europeos marcados de Economía Circular.

Con este contrato, FCC refuerza su presencia en el Reino Unido, donde presta servicios desde 1989, y reafirma su carácter internacional, ha añadido.

En la actualidad, el grupo opera con instalaciones de valorización energética de residuos en diversos condados del Reino Unido (Buckinghamshire, Lincolnshire, Kent, Nottinghamshire y Worcestershire -esta última en construcción-), Austria y España.