Los españoles que en junio votaron a Pablo Iglesias muestran más interés por la cultura y leen con más frecuencia los periódicos que el resto, según el CIS. La brecha generacional y tecnológica se mantiene: más de un tercio del electorado de PP y PSOE no ha utilizado Internet en el último año. 

Los españoles que votaron a Unidos Podemos en las últimas generales son los que mayor interés muestran por todos los ámbitos de la cultura -música, cine, lectura, teatro, artes plásticas y danza- y los más informados. Así lo refleja el barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), difundido este miércoles, que dedica el grueso de su estudio a estas dos cuestiones. Además de preguntar, como cada mes, por los problemas que más preocupan y de pedir una valoración de la coyuntura política y económica, el CIS interpela en esta ocasión sobre usos y costumbres que ayudan a radiografiar el perfil de votante de cada partido.

La primera conclusión es que la coalición que lidera Pablo Iglesias dispone del electorado con mayores inquietudes intelectuales. La música despierta mucho interés en el 46’7% de los votantes morados y bastante en otro 39’4%, cifras por encima de la media. También se supera ese umbral en el caso de las confluencias catalana, valenciana y gallega participadas por la formación de los círculos. Los votantes de Ciudadanos son los siguientes en esta lista, con niveles del 33’5% y 48’3%, respectivamente. Y detrás aparecen los de PSOE (25’4% muy interesado en la música y 44% bastante interesado) y PP (23’3% y 42’2%).

Lo mismo ocurre con el resto de ámbitos culturales. El cine interesa mucho al 38’2% de los votantes de Unidos Podemos, al 30% de los de C’s, al 21’4% de los del PSOE y al 18’1% de los del PP. Los seguidores de Iglesias comparten con él la afición por el séptimo arte, que en su caso llegó al punto de motivarle para la publicación de Maquiavelo frente a la gran pantalla, libro que hace pedagogía sobre teoría política a partir del análisis de películas. Igualmente, es conocida su devoción por series como Juego de Tronos o The Wire.

Los votantes de Podemos y C’s están mucho más interesados que los de PP y PSOE en la música, el cine y la lectura

Los guarismos sobre el cine casi se calcan en el caso de la lectura, elemento que seduce mucho al 37’4% del electorado de Iglesias, al 34% de los que en junio apoyaron a Rivera, al 26’1% de los que optaron por Sánchez y al 24’6% de los que lo hicieron por Rajoy. En este apartado hay información adicional porque el CIS también pregunta por la frecuencia con que se leen libros y el formato en que se hace.

Así, el 39% de los votantes de Unidos Podemos asegura que se sumerge entre las páginas de una obra todos o casi todos los días. En el caso de C’s, PP y PSOE ese nivel baja a 31%, 27’1% y 23’1%, respectivamente. Los que votan a Iglesias son también los que más van a la biblioteca (el 41’5% lo hizo en el último año, frente a la media del 28’2%). En lo que sí coinciden todos es en el género predilecto: la novela, y más concretamente la novela histórica, goza de mucha más predicación entre los españoles que el ensayo, los libros de divulgación o la poesía.

Los otros tres sectores culturales incluidos en el barómetro -teatro, artes plásticas y danza- despiertan menos entusiasmo entre los españoles. El primero interesa mucho o bastante al 49’6% de los votantes de Unidos Podemos, volumen que desciende hasta el 43’8% en el caso de C’s, al 37’8% en el del PP y al 37’6% en el del PSOE. Bastante más bajas son las cifras en el caso de la pintura o la fotografía -de media, interesan mucho al 12’9% de los encuestados- y el de la danza -interesa poco o nada al 73’2%-.

Además, el CIS de septiembre indica que el nicho de población que avaló la candidatura de Iglesias el 26-J está más informado que el resto. O al menos dedica más tiempo a intentarlo. Hasta el 53’3% de los votantes de Unidos Podemos lee periódicos todos o casi todos los días, cota muy por encima de la media (39’8%). En el caso de Ciudadanos, es el 46’8% el fragmento de electorado que consulta a diario la prensa, frente al 39’7% que registra el del PP y al 36’2% que alcanza el del PSOE.

Como se ve, socialistas y populares registran datos parecidos en todos los ámbitos, mientras Ciudadanos se acerca más a los estándares de Podemos. La circunstancia es una derivada más de la brecha generacional presente en la sociedad española, cuyo principal reflejo es un electorado mayoritariamente envejecido en los partidos tradicionales y uno predominantemente joven en los de nuevo cuño. Así, el 39’1% de los que votan a Rajoy tiene 65 o más años y sólo el 12’4% tiene menos de 35. En el polo opuesto aparece Unidos Podemos, con un electorado que debe a la tercera edad apenas el 8’5% de su vigor, mientras el 56’4% no supera los 45 años. Es lo que llevó a la secretaria de Análisis Político y Social del partido, Carolina Bescansa, a declarar recientemente que “Iglesias sería presidente del Gobierno desde el año pasado” si eso dependiera del voto de los menores de 45.

El PSOE presenta en términos generacionales un electorado similar al del PP, mientras el de Ciudadanos se asemeja más al de Podemos. Es el bloque del antiguo bipartidismo frente al de las formaciones emergentes: votantes de generaciones distintas, con inquietudes y hábitos distintos y también con intereses y prioridades distintas.

El CIS de septiembre arroja más datos al respecto. Así, por ejemplo, los votantes de PP y PSOE leen los periódicos sobre todo en papel, al contrario de lo que ocurre con los de Unidos Podemos. Los apoyos de Ciudadanos se encuentran divididos en dos bloques casi parejos en este caso. Más datos: cerca del 40% de los electores de los nuevos partidos tiene libros digitales, por el 22’5% y 19’5% de los que votan a los tradicionales.

La brecha generacional y tecnológica se hace especialmente palpable con la pregunta 27 del barómetro: “¿Podría decirme si ha utilizado Internet en los últimos doce meses?” El 36’8% de los votantes del PP y el 33’6% de los del PSOE responden negativamente, volumen que en el caso de los nuevos partidos apenas llega al 10%. Pocas muestras más representativas de las dos Españas del siglo XXI.