No todo son resorts de sol y playa. Además de llenar los hoteles españoles, los británicos llevan muchos años empujando al mercado inmobiliario nacional, que todavía trata de olvidar las heridas del boom que concluyó en 2008.

Los ciudadanos de Gran Bretaña están salvando al sector inmobiliario español. Se trata del colectivo de extranjeros que más viviendas adquiere en el país, de acuerdo con los datos recopilados por la división de Estudios de Bankia: un 21,3% de los compradores internacionales que se decantaron por una propiedad en España eran del Reino Unido. Esta cifra es más del doble que la de la siguiente nacionalidad, la francesa, con un 8,7% de las ventas.

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Los británicos completaron el año pasado 9.959 compraventas, lo que supuso un incremento del 43,6%. El 38% de estas operaciones se concretaron en las provincias de Alicante y Málaga; de hecho, la Comunidad Valenciana y Andalucía lideraron el ránking autonómico de compradores ingleses con prácticamente el mismo volumen, alrededor de 3.000 ventas de viviendas. No obstante, la mayor exposición al mercado británico la tiene Murcia, donde un 9% de las compras de casas fueron protagonizadas por ciudadanos del Reino Unido.

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En el sector preocupa cómo podría afectar el Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, a la venta de casas. Los ingleses son los principales compradores extranjeros de un mercado, el español, en el que un 17,3% de las viviendas se vende a clientes internacionales.

El interés de los compradores extranjeros se nota en los precios de la vivienda. Allí donde los inversores internacionales tienen los ojos puestos, el valor del metro cuadrado sube.

Según los últimos datos de ST Sociedad de Tasación, Baleares ha registrado durante el primer semestre de este año el mayor incremento en los precios, con un alza del 2,8%. Las siguientes comunidades autónomas en las que más han subido han sido Madrid (2,7%) y Cataluña (2,6%), mientras que la Comunidad Valenciana también ha crecido de manera significativa (+1,1%).

En cuanto a vivienda usada, el último informe de precios del portal Idealista.com refleja que el coste del metro cuadrado ha subido en 9 comunidades autónomas, entre las que han destacado Cataluña (2,6%), Canarias (2,0%) y Baleares (1,8%). En el lado opuesto se han situado Cantabria (-1,3%), Aragón (-1,5%) y Extremadura (-1,6%).

El diagnóstico está claro: el mercado inmobiliario español tiene una alta dualidad. Tan sólo han salido de la crisis las propiedades de las grandes capitales y de la costa, de la mano de un mayor interés por parte de los compradores en el que están participando los inversores extranjeros.

El inmobiliario como inversión

La influencia extranjera es superior en el mercado comercial y de oficinas. La consultora inmobiliaria CBRE ha constatado que mientras que en 2015 el 60% del capital que se invirtió llegó de España, en lo que va de año la tendencia se ha invertido y ahora 3 de cada 5 euros inyectados en el inmobiliario español llegan desde el exterior.

En este sentido, la consultora destaca que la inmensa mayoría de los inversores inmobiliarios extranjeros -teniendo en cuenta propiedades de comercio, oficinas, hoteles e instalaciones logísticas- son de Estados Unidos, aunque en segunda posición se sitúan las firmas del Reino Unido.

En lo que va de año se han invertido 6.400 millones de euros en el sector inmobiliario, por lo que aproximadamente 3.800 millones han llegado desde el exterior.

En estas cifras no se computa la compra de Testa por parte de Merlin Properties, una operación con un importe de 3.000 millones de euros, ni tampoco la absorción de Metrovacesa también por parte de Merlin, según CBRE, así que el monto final de inversión en el sector podría ser mayor a final de año.

El ejercicio actual va a ser, sin duda, uno de los más prósperos para el inmobiliario corporativo en los últimos años, con grandes operaciones como la venta de la Torre Cepsa (uno de los cuatro rascacielos en la parte norte del madrileño Paseo de la Castellana) o la adquisición del Edificio España por parte del grupo Baraka.

Foto: Flickr – Ross Goodman