El presidente de la confederación de pequeñas y medianas empresas Cepyme, Antonio Garamendi, ha criticado la actual situación de inestabilidad política y ha defendido el turnismo parlamentario entre PP y PSOE. Sin significarse por ningún bando, Garamendi ha apelado a la sensatez de los miembros del aparato socialista para que dejen de lado su guerra interna y vuelvan al redil del bipartidismo, por el bien de la sociedad y también de los empresarios.

Para Garamendi, España es una carretera. Y como en cualquier carretera construida durante la crisis, hay rotondas inútiles, a medio construir, que no llevan a ninguna parte. Pues bien, según el presidente de Cepyme las empresas han conseguido salir del cruce mientras que “la clase política se ha quedado en la rotonda dando vueltas”. “Incluso alguno tiene su propia rotonda”, ha añadido con sorna, en una referencia velada a las luchas intestinas que se están produciendo en el PSOE y cuya última consecuencia ha sido la dimisión de 17 miembros de la ejecutiva del partido para forzar la salida del actual secretario general de la formación socialista, Pedro Sánchez.

El mensaje que tiene Garamendi para el histórico partido es claro: “que lo arreglen, que lo hablen entre ellos”.

“Yo quiero un Partido Socialista fuerte, me encantaria un Partido Socialista fuerte. Y por tanto les transmito el apoyo de los empresarios de España para que sean un partido fuerte porque creo que es fundamental para el país. Y lo mismo diría del PP”, ha afirmado hoy el también vicepresidente de la patronal CEOE.

La situación del PSOE lastra la alternancia PP-PSOE en el Gobierno, un modelo de “muchísima responsabilidad”, de acuerdo con Garamendi. “El modelo ha funcionado durante muchos años y tenemos que estar muy orgullosos de él”.

Aunque Garamendi ha matizado que no critica a las formaciones emergentes, lo cierto es que a renglón seguido lo ha hecho. “Hacer experimentos, con gaseosa”, ha dicho, al tiempo que ha advertido de que si se conformase un Gobierno “extremadamente radical”, la bolsa se desplomaría y “las inversiones e irían fuera o no vedrían”.

“Hay empresas que están esperando a ver que pasa. Hay inversiones extranjeras que están paradas”, ha adelantado Garamendi, quien ha apelado a la responsabilidad de los partidos para evitar unas terceras elecciones que arrastrarían a los empresarios al “día de la marmota” en el que vive el Parlamento. “Tenemos una buena democracia y abusar de ella puede ser peligroso”, ha concluido.

Hoja de ruta económica

Garamendi ha dejado bien claras las preferencias de los empresarios más allá del bipartidismo: menos impuestos y moderación salarial.

“Impuestos de patrimonio y sucesiones, por favor, no; gracias”, ha zanjado el responsable de la patronal de los pequeños empresarios tras analizar la estructura fiscal de España. Garamendi ha afirmado que los impuestos sobre el patrimonio y sobre las sucesiones sólo existen en España y desincentivan la creación de empresas.

Estos no son los únicos gravámenes que preocupan a Cepyme. El presidente de la organización también ha cargado contra la reforma del impuesto de sociedades que el Gobierno va a aprobar en el consejo de ministros de este viernes, en su opinión “con nocturnidad y alevosía”. Esta medida va a tener consecuencias negativas en el empleo y en la inversión, ha advertido.

Como alternativa a la recaudación de estos impuestos Garamendi ha propuesto redoblar la lucha contra el “20% de fraude”. “Necesitamos más bases imponibles y menos impuestos”, ha resumido.

La arcadia tributaria que defiende el presidente de Cepyme se parecería mucho a la Comunidad de Madrid, donde algunos de los impuestos del tramo regional tienen un tipo menor. Lejos de que Madrid sea una “isla fiscal”, ha añadido, “lo que hay es un abuso en el resto del país”.

El frente fiscal no es el único que ha abordado Garamendi, que también ha defendido la moderación salarial para las próximas negociaciones con los sindicatos. Las organizaciones de los trabajadores exigen una subida del 4% en los sueldos, algo que la patronal de las pymes considera “una exageración”. Aunque no ha desvelado la contraoferta que van a presentar desde la patronal CEOE, en la que él mismo es es vicepresidente, Garamendi ha recordado que las últimas alzas salariales no se han acercado al 2%.

“Nosotros vamos a trabajar por la moderación salarial. En España el problema son los costes laborales, no los salarios”, ha indicado. “¿Que [Mario] Draghi [presidente del BCE] dice que hay que subir los salarios? Ya, y a mí me parece muy bien porque el consumo subiría. Pues que nos quiten las cotizaciones sociales”, ha bromeado. Tenía ganas de hablar, Garamendi.

Foto: Antonio Garamendi. Efe.