La moda de bajo coste ya no avergüenza a nadie. Comprar barato no es síntoma de ir mal vestido. Además, la crisis económica ha obligado a dejar la cartera dentro del bolsillo. Por eso, grandes compañías como Primark no dejan de crecer. Pero su imperio se ve amenazado.

De imperios textiles España sabe mucho. No en vano, uno de los más grandes del mundo, Inditex, afloró en Galicia de la mano de Amancio Ortega. Por eso, el éxito de Primark no pilla a nadie por sorpresa. Sobre todo, porque su gran irrupción ha sido en un contexto de recesión económica donde había que elegir el gasto con extrema cautela.

Así, la compañía de origen irlandés, y que ya tiene 40 tiendas en España, ha pasado de facturar poco más de 500 millones en 2013, a unas previsiones para este año que estarán por encima los 1.000 millones en ventas. Su estrategia sigue siendo la misma: precios baratos, rebajas continuas que ni siquiera son percibidas como rebajas, unos salarios moderados a sus trabajadores, y, últimamente, cierta fanfarria en las nuevas aperturas.

Miel sobre hojuelas. Además, alguien que podía poner sombra a este esplendor comercial de Primark, como es la línea low cost de Inditex, Lefties, no parece que de momento apriete el paso, o preocupe demasiado. Todo lo contrario que Kiabi, la cadena de origen francés que poco a poco, y a ritmo sostenido, sigue ganando cuota de mercado. Aquí está el enemigo.

Kiabi y su nueva estrategia

Seguramente haya espacio para los dos. Pero no se trata de ganarse solo el bolsillo, la confianza es importante. De ahí que Kiabi esté haciendo grades movimientos corporativos en España para asentarse en el sector textil. Por ejemplo, según cuenta el portal especializado Modaes.es, la firma habría cambiado de oficinas, trasladando su cuartel general al centro comercial Islazul (Madrid), donde además han abierto recientemente una de las tiendas más importantes de la cadena.

Todo esto enlaza con las recientes aperturas que la compañía ha llevado a cabo. Tanto en el CC de ParqueSur (Leganés) como en el centro comercial Fan Mallorca. En este contexto, en el que ya tienen más de 50 tiendas, según cuenta a la web especializada el director general de Kiabi en España, César de Vicente, prevén cerrar el año con una facturación que sobrepase con creces los 200 millones de euros en España.

Por el momento, parece evidente que la cifra de negocio de los irlandeses es superior a la de Kiabi, pero los mimbres para salvar esta diferencia se están poniendo. Así, la compañía francesa tiene previsto crecer más en las zonas urbanas, y no tanto en los alrededores y centros comerciales que se sitúan fuera de las ciudades.

Se trata, no obstante, una técnica comercial que están usando las grandes compañías, al darse cuenta de que las compras “de interior” también se hacen sin necesidad de ir a los centros de ocio que están aledaños al centro. Con todo esto, habrá que ver hasta dónde puede llegar Kiabi para romper el imperio del low cost montado por Primark.