El sector hotelero español es uno de los más prolíficos del mundo y cuenta con intereses en todo el globo. La ambición de las históricas familias mallorquinas –Fluxá, Barceló, Escarrer, Riu– no parece tener límites puesto que siguen incorporando nuevos establecimientos a su extenso listado de activos; además, los vientos macroeconómicos les son favorables.

“Vemos oportunidades de crecimiento en M&A [fusiones y adquisiciones de empresas]. Hay una oportunidad de consolidación importante. Se dan unas condiciones muy atractivas”. Es lo que ha afirmado el director de Banca de Empresas y Corporaciones de BBVA, Fernando Alonso, quien se ha mostrado más que optimista sobre el futuro.

Para empezar, las compañías tienen a su favor el entorno de bajísimos tipos de interés, lo que les permite financiar las compras que quieran hacer con unos costes exiguos. Pero las empresas también cuentan con la ayuda de la legislación reciente sobre inversión; la carta blanca fiscal que recibieron del actual Gobierno las sociedades de inversión inmobiliaria -socimis- las convierte en un vehículo fenomenal para la adquisición de hoteles.

Un ejemplo del auge de estas nuevas formas de inversión es la socimi hotelera que constituyó Hispania, la inmobiliaria española del magnate George Soros, con Barceló. El propio copresidente de Barceló, Simón Pedro Barceló, ha destacado la importancia de la sociedad en la cual el grupo hotelero tan sólo participa con un 24%.

“Hace muchísimos años tuvimos la ambición de crecer más rápido que lo que entendíamos que nuestros recursos financieros nos permitían”, ha afirmado Barceló en referencia a los motivos que justifican la inversión en sociedades patrimoniales conjuntas con otras empresas.

Pero no es sólo el viento de popa normativo y macroeconómico lo que impulsa a las cadenas en este nuevo ‘boom’ hotelero, después del que protagonizaron en el Caribe en los años 80’ y 90’. En la naturaleza de toda empresa está crecer, ganar más, conquistar nuevos territorios, y las hoteleras históricas de España también comulgan con ese espíritu.

La co-vicepresidenta ejecutiva y consejera delegada de Iberostar, Sabina Fluxá, ha resaltado que la cadena de su familia ha dejado su política de ceñirse a los complejos vacacionales e incorporar hoteles urbanos a su catálogo. “Pensamos que era un paso natural para nosotros y complementario a nuestra estrategia”, ha asegurado.

El apetito inversor está claro. El propio grupo Barceló anunció este año que dispone de 400 millones de euros para adquirir otros hoteles y aumentar así su tamaño. No obstante, Simón Pedro Barceló ha precisado que la compañía contempla todas las posibilidades para continuar con su expansión; entre las opciones de negocio, el empresario ha recordado que también gestionan hoteles que no son de su propiedad y que en China han alcanzado un acuerdo para que un socio local use su marca, sin ninguna otra vinculación en la administración de establecimientos.

Asimismo, Barceló ha adelantado que su intención es acabar 2017 con 150 establecimientos gestionados en Estados Unidos, donde tiene presencia a través del gestor hotelero Crestline.

Esta estrategia es radicalmente opuesta a la de Riu, una empresa eminentemente “patrimonialista”, como la ha definido su consejera delegada, Carmen Riu. Sin embargo, aunque su intención es crecer de manera orgánica, con hoteles en propiedad, la cadena quiere continuar su expansión más allá del Caribe, para lo que ha comenzado a abrir hoteles en Sri Lanka, Maldivas y Emiratos Árabes. “Nosotros pensamos que tenemos que crecer en 4 o 5 hoteles cada año”, ha concluido.

En propiedad o en franquicia, con una misma marca o con varias para segmentar los mercados. La cuestión es crecer, y todos tienen los ojos puestos en Asia.

Los directivos, miembros de las dinastías hoteleras de Baleares, han realizado estas declaraciones durante un evento en el que se ha presentado la nueva escuela de negocios dedicada tan sólo al turismo, la JSF Travel & Tourism School.

Con este programa se quiere ofrecer una formación específica a los directivos de los grandes grupos hoteleros y atraer talento al sector turístico. Esta nueva oferta académica tiene el respaldo de IESE Business School y The Wharton School.

La iniciativa, puesta en marcha por la Fundación Junípero Serra, cuenta con el apoyo institucional de Hotelbeds Group, Grupo Barceló, Iberostar Hotels & Resorts, Riu Hotels & Resorts, Deloitte, Amadeus, Apple Leisure Group Catenon y BBVA.

 

Foto: Simón Pedro Barceló y Sabina Fluxá, durante el foro hotelero celebrado en la escuela de negocios IESE. JSF Travel & Tourism School