Abengoa anunció en agosto que había llegado a un acuerdo con los acreedores para reflotar la compañía pero ese pacto como tal todavía no existe: la empresa y los tenedores de deuda se encuentran aún en proceso de redacción del compromiso legal para rescatar a la firma sevillana. Eso sí, pese a que los abogados de cada socio van a intentar incluir sus preferencias en el armisticio final, la ruptura del compromiso está descartada.

Es lo que aseguran fuentes de la negociación consultadas por SABEMOS: el retraso en la firma del acuerdo no tiene que ver con un posible desencuentro entre las partes sino que el proceso ha vivido un parón en agosto. Una vez finalizadas las vacaciones, la ‘vuelta al cole’ en Abengoa ha traído también una reactivación de la negociación.

“Muy tranquila está la cosa como para que haya sorpresas”, bromean las fuentes consultadas.

Lo más probable es que “en dos o tres semanas” consigan la rúbrica de los titulares de un 75% de la deuda de Abengoa

Lo más probable, según estas fuentes, es que el texto se termine de redactar esta semana. La demora del proceso se debe a que los representantes legales de cada acreedor tienen que revisar la forma en que el acuerdo se articula y repercute en los intereses de sus clientes. En el caso del conocido como G6, un grupo oficioso de trabajo compuesto por Banco Santander, Bankia, CaixaBank, Banco Popular, Crédit Agricole y HSBC, su postura está colegiada en torno a KPMG, que defiende los puntos de vista de los bancos acreedores desde el inicio de las conversaciones para reflotar la compañía.

Lo que calculan las fuentes de la negociación consultadas es que en los próximos días se cierre el documento para inmediatamente después comenzar la recaudación de firmas de los tenedores de deuda. De acuerdo con sus estimaciones, lo más probable es que “en dos o tres semanas” consigan la rúbrica de los titulares de un 75% de la deuda de Abengoa, conque el proceso concluiría en la primera semana de octubre.

Aunque lo único que separa a la compañía de su rescate son algunos flecos, dado que el acuerdo ya se anunció a mediados de agosto, no es la primera vez que la resolución del proceso de solvencia de la empresa supera los plazos inicialmente previstos. De hecho, el acuerdo se mantuvo en la inminencia desde finales de mayo pero no llegó a materializarse hasta casi tres meses más tarde. Es más: en la agenda de los acreedores nunca estuvo demorarse hasta octubre sino disponer de un entendimiento antes de las vacaciones de verano.

Por eso las fuentes consultadas tampoco descartan que las partes apuren los plazos y que se llegue hasta bien entrado octubre con el acuerdo sin firmar. Abengoa tiene hasta el 29 de ese mes para recoger la aprobación de los titulares del pasivo de la compañía. Puede que acabe apurando las horas para alcanzar el consenso que evite de una vez por todas el concurso de acreedores pero, según los rescatadores, no hay nada que temer.

Pistas en la bolsa

Algo ha sucedido esta semana que ha sugerido que el acuerdo está cerca. Los especuladores han recobrado su interés en la compañía sevillana, con un aumento del 20% en la cotización de sus acciones a última hora del lunes. Eso sí, al final el precio se moderó hasta dejar un alza del 12,5% sobre la sesión anterior.

En la jornada del martes los títulos de la multinacional han experimentado una corrección del 4,89% -en el caso de los títulos B-, mientras que los A han descendido un 4,44%. Aunque la efervescencia bursátil ha sido flor de un día, los movimientos bruscos indican que los inversores descuentan que algo va a pasar. Quizá alguno ya tiene más claro que esta semana habrá acuerdo.

Foto: Efe