El gigante químico alemán Bayer ha anunciado la compra de la multinacional estadounidense Monsanto por un total de 66.000 millones de dólares (unos 58.800 millones de euros). Con esta operación, el comercializador de semillas y productos agroquímicos Monsanto ha pasado en un año de plantear una opa sobre la suiza Syngenta a protagonizar una megafusión con el conglomerado Bayer.

En un comunicado, la veterana compañía germana ha precisado algunos de los detalles de la integración de Monsanto y Bayer. Para completar este abordaje, Bayer pagará al contado 128 dólares por cada acción de la empresa que va a ser absorbida, lo que supone una prima del 44% sobre la cotización de los títulos de Monsanto en mayo de este año, cuando se plantearon las primeras condiciones para la compra entre competidores.

Para el desembolso de los 58.800 millones de euros necesarios Bayer se servirá de una combinación de deuda y capital. La operación está avalada por un crédito puente de 57.000 millones de dólares (50.700 millones de euros), suscrito por Bank Of America, Merrill Lynch, Credit Suisse, Goldman Sachs, HSBC y JP Morgan.

De acuerdo con la información facilitada por Bayer, la operación cuenta con la aprobación de los consejos de administración de las dos compañías. Todavía faltaría el visto bueno de los accionistas de Monsanto y de las autoridades de Competencia pertinentes, pero los consejeros delegados de Bayer, Werner Baumann, y de Monsanto, Hugh Grant -sí, como el actor-, ya han cerrado el acuerdo con un apretón de manos [en la imagen principal de la noticia, Bauman a la izquierda y Grant a la derecha].

La fusión dará como resultado un conglomerado transatlántico de 61.300 millones de dólares (54.600 millones de euros) en ingresos anuales y 6.400 millones de dólares (5.700 millones de euros) en beneficio neto, de acuerdo con la combinación de sus últimos resultados financieros. En la presentación conjunta que explica el acuerdo, las dos compañías han indicado que Bayer y Monsanto van a unir sus plantillas de 116.800 y 20.000 empleados, respectivamente.

Con esta integración, Bayer complementará su expansión internacional, dado que actualmente un 26% de su negocio llega de Estados Unidos frente al 57% del que dispone Monsanto, según sus cuentas. Las empresas ya hablan de importantes sinergias, de 1.500 millones de dólares, a partir del tercer año de andadura en conjunto. El nuevo gigante químico dispondrá de un presupuesto anual de innovación y desarrollo de 2.500 millones de dólares.

Las vueltas que da la vida

La disolución de Monsanto dentro de Bayer se ha anunciado un año después de que la propia Monsanto intentara la adquisición de su competidor suizo Syngenta. En la primavera y el verano de 2015, la empresa helvética rechazó varias propuestas de compra por parte de la compañía estadounidense.

“La oferta infravalora de forma fundamental las perspectivas de Syngenta y subestima los significantes riesgos de ejecución, incluyendo el escrutinio regulatorio y público a varios niveles, en muchos países”, dijo entonces en un comunicado Syngenta, firma que acabaría siendo adquirida por la asiática ChemChina.

Foto: Bayer