El maravilloso mundo de la bolsa siempre ha dado cabida a todo tipo de especulaciones en torno a la probabilidad de predecir el futuro de las cotizaciones.

Es cierto que desde que se empezaron a comercializar los primeros productos financieros, la tecnología y la maquinaria que mueven los mercados han cambiado. Pero si hay algo que no ha cambiado son las emociones de los agentes que intervienen en el mercado.

En los últimos años hemos podido asistir al intrusismo de los sistemas automáticos de trading y el dominio del trading de alta frecuencia por parte de los bancos de inversión, conlleva que los sentimientos ahora más que nunca pasen a un segundo plano.

Donde hace unos años la auténtica oferta y demanda lo marcaban los inversores unipersonales incurriendo en etapas de miedo y avaricia , dejándose llevar por los movimientos férreos de los precios. A día de hoy todo esto ha cambiado y con ello los mismos patrones que anteriormente eran entendidos como válidos.

Esta situación da que pensar y es que la mayoría de rumores y libros de bolsa están inundados de patrones estacionales como el rally de fin de año, sell in may and go away, la esperpéntica situación veraniega, los primeros días de enero, etc.

Es importante conocer la situación actual y los tiempos en los que vivimos ya que todos estos cambios provocados por la tecnología, junto a la ausencia de sentimientos de los robots programados única y exclusivamente para trabajar siguiendo un algoritmo hace replantearse si las pautas estacionales van a continuar siendo válidas.

Lo único que está claro es que estas pautas ya no sirven para mucho más que para generar chascarrillos y negociación en unos mercados cada vez más adulterados por la tecnología y la información al alcance de muy pocos.

Daniel García

Analista de XTB