• “El ‘globo Otegi’ se pincha solo; a fuerza de hincharlo, acaba reventando”.
  • “No hay ninguna posibilidad de que en el País Vasco se forme un frente rupturista como el de Cataluña”.
  • “La designación de Pili Zabala es toda una OPA de Podemos al electorado de Bildu”.
  • “PSOE y PP caen más en el País Vasco porque han perdido la capacidad de movilizar voto útil al no estar en primera línea”.

El País Vasco afronta sus elecciones más abiertas. Hasta seis partidos aspiran a obtener representación en el Parlamento de Vitoria, la hegemonía del PNV está en riesgo como pocas veces, Podemos y Bildu luchan codo con codo por el liderazgo de la izquierda, PSE y PP aparecen empatados en la cuarta plaza con sus guarismos más pobres y Ciudadanos está en el límite de obtener un escaño por Álava. El politólogo Francisco José Llera (Caravia Alta, Asturias, 1950), fundador y director del Euskobarómetro, lleva más de 30 años escudriñando las dinámicas socioelectorales de la región y es una de las voces más autorizadas para analizar el 25-S y lo que vendrá después. A su juicio, el PNV se acercará al PP si le conviene -“siempre ha pactado con quien gobierna en Madrid”-, EH Bildu no sacará excesivos réditos del victimismo de Otegi y es sencillamente impensable que Urkullu atienda los cantos de sirena de los abertzales para formar un frente secesionista como el de Cataluña: “No va a cometer el mismo error de Convergència, no se va a dejar devorar por su competidor directo”.

Este proceso electoral es el sexto que se da en España en dos años y medio y llega en pleno bloqueo institucional, con la amenaza de las terceras generales cerniéndose en el horizonte. ¿Cree que el 25-S puede registrar una baja participación como consecuencia del hastío ciudadano por esta cuestión?

De entrada, una elección autonómica siempre concita menos interés que una elección general. Eso en el País Vasco es una constante. Salvo en el año 2001, cuando hubo una campaña muy movilizadora, en general las elecciones vascas comparadas con las generales siempre presentan un índice de participación menor. Se produce un fenómeno peculiar, lo que llamamos “abstención diferencial”, que quiere decir que esa menor movilización no afecta por igual a todas las opciones, sino que afecta especialmente a las de ámbito nacional.

Como ocurre en Cataluña.

Sí, es un fenómeno muy parecido al de Cataluña. Ahora bien, estamos ante una situación muy novedosa. Fundamentalmente por la irrupción de dos nuevas fuerzas nacionales -sobre todo una más que otra- y por el contexto de fatiga que mencionabas. Tenemos, por una parte, la aparición de esas dos fuerzas como elemento movilizador y freno de la abstención diferencial. Pero, al mismo tiempo, podría darse un segundo indicio de fatiga electoral como el que ya vimos en junio en las generales [se registraron tres puntos menos de participación respecto a diciembre].

Sí parece claro que el PNV recuperará el terreno perdido en generales y volverá a ganar por una diferencia notable.

“En el País Vasco hay voto dual: muchos electores que en generales apoyan a partidos de ámbito nacional se pasan a los de ámbito regional en autonómicas”

Hay otro patrón de comportamiento clave, junto al de la abstención diferencial: el voto dual. Es sistemático en el País Vasco. Las opciones locales mejoran sus expectativas en elecciones regionales. Hay muchos electores que votan a partidos de ámbito nacional en generales y a autonómicos en autonómicas. Eso también se va a producir ahora. La duda está en Podemos, que como es una opción nueva, todavía no sabemos hasta qué punto le afecta esto, si será tanto como a PP y PSE. Con todo, para no ser segundo tiene que producirse un retroceso importantísimo de Podemos y un avance similar del PNV y Eh Bildu. Es que en junio ganó por 48.000 votos. Yo no tengo ninguna duda de que ahora el ganador será el PNV, la incógnita es quién va a ser el segundo y qué distancia saca el primero al segundo y al tercero, que quedarán muy parejos. Habrá que ver hasta dónde llega la recuperación de HB, pero yo creo que lo más probable es que Podemos sea el segundo, tendría que sufrir un retroceso inmenso para no serlo. Porque pienso que el globo Otegi se pincha solo. A fuerza de hincharlo, acaba reventando.

En cualquier caso, la clave está en que el PNV puede ganar y formar gobierno pero no será igual que en la anterior legislatura. Lo más probable es que no le baste la alianza con el PSE, de manera que puede que necesite un tercero. La alternativa de izquierdas, Podemos-Bildu, es fácilmente visualizable pero difícilmente realizable. Hasta ahora nunca ha habido cuestionamiento de la hegemonía del PNV, salvo la elección de 2009, que no contó con la presencia de HB.

Volviendo al fenómeno del voto dual, ¿quizá ahora el mayor reflejo del mismo sea el electorado que comparten e intercambian Podemos y Bildu en función de la elección?

En las dos últimas generales, Bildu perdió más de un 40% de voto en favor de Podemos. Esa es una realidad. Ahora hay que ver hasta dónde se puede producir el retorno de ese electorado a Bildu en autonómicas, hasta qué punto hay ahí voto dual.

Para evitar un retorno masivo Podemos ha elegido como candidata a Pili Zabala, hermana del miembro de ETA que fue víctima de los GAL.

Claro, claro, no lo dudes, eso está clarísimo. Es una OPA clarísima al antiguo electorado de HB. Otra cosa es que al ser una candidata para muchos desconocida, más allá del elemento simbólico del apellido, el resultado que dé está lleno de incógnitas.

Hablaba antes del “globo Otegi”. La precampaña ha estado marcada por él y su inhabilitación. ¿No cree que pueda ser un condicionante clave el 25-S?

Esa era la OPA inversa. Pero yo creo que la incidencia en el voto de este asunto será mínima. Es algo que ya está descontado. Otegi es un líder del pasado, no ha roto con ese pasado y no aporta nada nuevo. Alguien puede entender que esa es una campaña agresiva, pero en realidad es una campaña defensiva. Es defender la imagen del pasado, no un candidato para el futuro. Y ya estamos en otra dimensión, sobre todo teniendo a Podemos al lado.

La fidelidad del electorado jeltzale

Una constante llamativa es la fidelidad del electorado del PNV. Elección tras elección, clavan los resultados y no acusan desgaste con el paso de los años. ¿Qué lectura hace de esto?

El PNV es un partido-movimiento, un partido-comunidad. Eso no lo tiene nadie en España. Está completamente identificado con la defensa de los intereses del País Vasco, incluso para los que no son nacionalistas. Sus colchones de voto no nacionalista, sobre todo en autonómicas, son muy importantes. En segundo lugar, no se han visto afectados por grandes escándalos de corrupción en comparación con el resto, algo que refuerza el valor de la marca en un escenario como el que hemos tenido estos años. En tercer lugar, a pesar de que criticaron muchísimo la llegada al poder de Patxi López, les vino como anillo al dedo quedarse fuera de la responsabilidad de la gestión de la crisis, que es lo que más ha desgastado a PP y PSOE. También a Convergència. Ellos no tuvieron que vérselas con lo peor de la crisis económica en el País Vasco. Un último elemento: el PNV siempre ha estado en el Gobierno regional -salvo esa etapa 2009-2012 que al final se le ha vuelto a su favor-, ha sido el gestor del concierto económico. Es una ventaja impresionante porque el ciudadano vasco puede comparar en términos de prestación de servicios o de calidad de las políticas públicas lo que tenemos aquí y lo que hay fuera y no hay color. Ese tanto también se lo apunta el PNV.

Un concierto económico al que Ciudadanos se opone. ¿Esta es la causa, o al menos la principal causa, de que Rivera no cuaje en el País Vasco?

“El concierto económico es un privilegio del País Vasco, pero C’s se equivoca al atacar sin matices ese precepto constitucional”

No, no creo que sea ni la única ni la principal, pero es una denuncia de valentía que también hacía UPYD y que es un gran hándicap. Atacar frontalmente el concierto económico, sin matices… Vamos a ver, que el régimen del concierto y el cálculo actual del cupo sitúa al País Vasco en una situación de privilegio sobre el resto es así, no cabe la menor duda, vamos. Puedes criticar eso, pedir una revisión del cupo, pero atacar directamente un precepto constitucional como el reconocimiento de la relación de concierto económico entre esta autonomía y el Estado… O la de Navarra con el convenio… Yo creo que es un error de Ciudadanos, no le lleva a ninguna parte y le limita las posibilidades de crecimiento. Aunque, como decía, no es ni mucho menos la única razón de su falta de tirón en el País Vasco. No olvidemos la cantidad de partidos que hay aquí compitiendo, es que hay muy poco espacio para uno más. Y sobre todo en el centro, donde ya está el PNV.

El PNV está en el centro, ha gobernado fundamentalmente junto a la izquierda y ahora el PSOE quería empujarlo a pactar con Rajoy, considerándolo “afín ideológico” al PP…

Es curioso que eso lo diga el Partido Socialista, que está gobernando con el PNV en todas las instituciones vascas.

Y las políticas públicas que ha desarrollado y defendido el PNV le colocan más cerca del PSOE que del PP, ¿no?

Sí, totalmente. Es un partido socialcristiano, al estilo centroeuropeo.

Después del 25-S, ¿podría darse un viraje que hiciera al nacionalismo vasco entenderse con el PP? Es decir, si Urkullu necesita al PP para completar la mayoría absoluta o superar una hipotética alianza Podemos-Bildu, ¿veríamos un intercambio de apoyos entre uno y otro en Vitoria y en Madrid?

Si se da ese escenario que planteas, a mí no me cabe ninguna duda. Es de sentido común. El PNV siempre ha pactado con quien gobierna en Madrid. Siempre.

¿Existe alguna posibilidad de que se forme el frente soberanista propuesto por Bildu, una entente rupturista PNV-Bildu-Podemos al estilo de la CDC-ERC catalana?

Ninguna, absolutamente ninguna. Con toda claridad. Que le implique compromisos institucionales al PNV, o de Gobierno, no se va a dar. Otra cosa es que haya elementos simbólicos, eso puede que sí, porque juega siempre con esa ambigüedad. Pero una operación al estilo catalán, olvídate. El PNV no juega a eso, no va a cometer el error de Convergencia, que ha hecho la política de Esquerra para que Esquerra se lo coma. No va a cometer ese error con Bildu. Y al proponer eso Bildu hace lo que tiene que hacer, porque lo quiere es comerse al PNV. Son competidores directos.

Además, no parece que haya caldo de cultivo en la sociedad vasca para una operación así. El nivel de independentistas está en mínimos…

Para nada, para nada hay caldo de cultivo. En términos comparativos, además, no olvidemos que en el País Vasco no hay, no puede haber, campaña al estilo “España nos roba”, que fue el detonante de la situación catalana.

El retroceso que viven PSE y PP, ¿se debe al desgaste general del bipartidismo o tiene algún componente coyuntural añadido? ¿Quizá falta de adaptación al escenario post-ETA?

No, creo que básicamente al dejar de ser partidos de primer nivel automáticamente pierden una parte del voto útil que tienen en el resto de España. La situación en la que están es efecto del desgaste que han tenido por los casos de corrupción, la desafección política y la gestión de la crisis. Ni más ni menos. En el País Vasco añadiéndoles a eso que no son objeto de voto útil como lo es el PNV, el partido ganador que está en primera línea.

El aumento de la desafección política y el hastío por el bloqueo institucional, ¿pueden desembocar a corto plazo en un nuevo ciclo de protestas o movilizaciones como el surgido con el 15-M?

Las movilizaciones por asuntos genéricos de la política son improbables. Otra cosa es cuando hay políticas lesivas, que provocan daños concretos y son el objeto de la protesta. Detrás de una protesta tiene que haber una reivindicación y estas tienen que ver, las que movilizan, con efectos concretos. No con la política general, eso a mi modo de ver es poco probable. Hasta que el bloqueo no produzca efectos concretos, yo creo que no hay posibilidad de un escenario así. Y hay que añadir que el “no nos representan” era un catalizador de muchas cosas que se estaban produciendo antes, pero el momento ahora es distinto porque los que movilizaban a la gente están en el Parlamento.

Imagen: Universidad Pablo Olavide de Sevilla.