En la salud y la enfermedad, en el fútbol y las series; hasta que otro operador haga una oferta mejor… Hace unos años Movistar reinventó el concepto de la telefonía fija y móvil. La creación de las denominadas ofertas convergentes, que unen todos los servicios -incluida la televisión- es el nuevo estándar. Aunque el regulador del mercado no está de acuerdo en esta fórmula.

Después de (casi) una semana en la que los operadores de telefonía han pasado por el escenario del 30 Encuentro de telecomunicaciones y economía digital celebrado en Santander, era el turno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y su presidente, José María Marín Quemada.

A lo largo de cuatro días, Movistar, Vodafone, Orange y el recién estrenado MásMóvil, han ido colocando sus diversos mensajes. Al Gobierno, al Ministerio de Industria y, como no, al regulador. Por eso, en la última jornada era el turno de réplica. El momento en que el presidente de la CNMC se ha explayado a gusto y ha dejado un mensaje muy claro: los servicios empaquetados no le gustan.

En la tribuna de oradores, Marín Quemada, tras un discurso bastante ambiguo en el que quiere competencia sin regulación, y poca regulación pero con competencia, finalmente, con la prensa, se desmarcó hablando claro sobre los operadores y sus servicios convergentes. “Si lo que queremos es fijo y móvil, que nos den fijo o móvil. Y si no queremos fútbol, que no tengamos que comprar fijo, móvil, fútbol y series”.

El mensaje del Marín Quemada tiene como destino a los tres grandes operadores, pero va con un dardo envenenado para Movistar, que es la que ha metido a la fuerza el fútbol a sus abonados de televisión. Eso, lógicamente, acompañado de una subida de precio de entre dos y cinco euros.

Según el presidente del regulador el verdadero interés público es que “cada uno compre lo que necesite”. Y si no se puede hacer esto, no ha andado en círculos, y ha asegurado que luego los consumidores estarán molestos con los incrementos de precio y sin alternativas atractivas para evitarlo.

Problema de los precios y solución

¿Puede hacer algo la CNMC para revertir esta solución? En principio el regulador no puede hacer nada. Su labor consiste en patalear en los foros públicos advirtiendo del descontento de los usuarios. Y poco más. Mientras que mantenga controlado el mercado y vigile que no haya pacto de precios, y que los servicios mayoristas se respeten, sobre empaquetamientos o modelos de negocio no puede hacer nada.

Por lo tanto, lo de Marín Quemada es un grito al aire que se llevará los vientos del Mar Cantábrico. Nada efectivo. Otra cosa es que advierta sobre consecuencias y descontentos entre clientes citando los propios paneles de hogares que desarrolla la CNMC.

Según dicho panel, el 80% de los usuarios estaba insatisfecho con el precio que paga con su servicio de telecomunicaciones. Y no solo eso. En un estudio, que puede ser más o menos interesado, el comparador Rastreator.com situaba el precio como el elemento fundamental a la hora de elegir una u otra compañía.

Ante este escenario, parece lógico que los operadores tienen medida la situación. Saben que la portabilidad es mucho menor en los clientes de servicios empaquetados. Por ejemplo, un solo Fusión de 100 euros equivale a casi 8 clientes de una tarifa Vive 13 de solo móvil. Además, eso conlleva el riesgo de las citadas portabilidades con sus gastos administrativos y demás. Por lo tanto, el futuro es empaquetado. Al menos hasta que llegue una oferta mejor.