La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) va a multar a 23 empresas fabricantes de cemento y hormigón por constituir un cártel para repartirse el mercado de abastecimiento de estos materiales en varias zonas de españa. Las compañías sancionadas, entre las que están las principales marcas del sector, tendrán que abonar en conjunto 29 millones de euros.

Encabezan la lista de empresas multadas las grandes del mercado: Cementos Portland Valderrivas, con una sanción de 10,2 millones de euros; Cemex, con 5,8 millones; y Holcim, con 4,4 millones. El resto, por orden decreciente en volumen de unas multas que oscilan entre los 2,3 millones y los 1.620 euros, son: Promotora Mediterránea, Betón Catalán, Lafarge Cementos, Prebetong Hormigones, Materiales y Hormigones, Hanson Hispania, Betonalia, Almacenes y Hormigones Creacons, Ceminter Hispania, Tenesiver, Hormibusa, Áridos y Hormigones Hispalense, Comercial Arroyo Construcción, Prefabricados Ligeros de Hormigón, Prefabricados Leflet, Hormigones de Sevilla, Andaluza de Morteros, Hormigones Polichi, Surgyps y Hormigones Utrera.

De acuerdo con el expediente de Competencia, las empresas habrían intercambiado información comercial, se habrían repartido el mercado y habrían fijado precios de manera artificial entre 1999 y 2014.

Las prácticas ilícitas más antiguas son las que sostuvieron algunos de los participantes en este cártel desde el año 1999 en el noreste de España. Todo comenzó como un “acuerdo de caballeros” -de cuestionable caballerosidad- en el que las empresas fijaron una lista de “clientes adictos”, según una nota distribuida por la CNMC, a quienes les imponían unos precios concertados entre las compañías. Este “pacto entre caballeros” se mantuvo vigente hasta 2014, con la participacón de 6 cementeras.

Las otras dos zonas afectadas por la cartelización del mercado del hormigón fueron el centro de España (8 empresas, de 2009 a 2014) y el sur (14 empresas, de 2005 a 2014). La CNMC indica que este último cártel, el del sur, tenía también las denominaciones de “mesa de hormigón” o “mesa de Sevilla”. En este caso la instrucción del ha comprobado que las empresas intercambiaban información “utilizando profusamente el correo electrónico y la mensajería instantánea Whatsapp”.

De manera adicional Competencia ha destapado un cártel del cemento, que mantuvieron entre 2013 y 2014 4 empresas del sector. En esta ocasión, en la que se han acreditado prácticas de reparto del mercado y de intercambio de información, la extensión del caso ha sido nacional.

“Los mercados del cemento y del hormigón están verticalmente relacionados y constituyen un input necesario para otros sectores relevantes en la economía, en especial el sector de la construcción y el de obra civil. Las conductas afectan a los consumidores de forma indirecta, a través del encarecimiento de la obra pública, o bien de forma directa a la hora de adquirir una vivienda u otra edificación de uso privado”, defiende la CNMC, al tiempo que recuerda que el sector de la construcción supone el 4,9% del PIB español.

Foto: Flickr – Jesús Alenda