El presidente de MásMóvil, Meinrad Spenger, está convencido de que el Gobierno, el regulador y los usuarios quieren un cuarto operador en el mercado, así que les ha transmitido qué tipo de ventajas específicas necesita recibir para que esto sea así.

En el marco de los 30 Encuentros de Telecomunicaciones de Santander, organizados por Ametic y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Spenger quiso hacer borrón y cuenta nueva. Afirmó que “el pasado, pasado está”, en lo referente a la indiferencia tradicional de Yoigo hacia las frecuencias bajas, más convenientes en interiores, y señaló que invertirá siempre que haya “ventajas concretas para un operador recién nacido”.

Si bien Yoigo nació hace una década y ya es, de facto, el cuarto operador, para Spenger el cambio de dueños implica que tiene que volver a producirse un parto y que las administraciones deben ser las comadronas, desviviéndose con el recién nacido, llenándole de mimos y del proverbial “pan bajo el brazo”, por más que, con diez años de vida, los pañales le queden raros a este bebé con 4,2 millones de clientes.

Concretamente, Spenger pidió subastas de frecuencias con precios a la medida y exigió que el producto mayorista de fibra de Telefónica les salga a ellos más económico que a Orange o Vodafone. “Si queremos un cuarto operador no basta con palabras“, afirmó en declaraciones a la prensa.

Spenger confió en que la CNMC aprobará en los próximos días o semanas las compras de Yoigo y de Pepephone, y mantuvo su interés en mantener las tres marcas. “Todas tienen valor”, destacó. También se felicitó por el hecho de que los equipos de todas ellas hayan mantenido el foco y conseguido buenos resultados de portabilidad. No es el caso de Pepephone, que desde que se anunció la operación ha empeorado drásticamente en captación de clientes.

Spenger sugirió que la salida al Mercado Continuo podría producirse el próximo año, ya con las cuentas de 2016 sobre la mesa.

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