No sólo el dinero le vale a la matriz de CaixaBank. La venta de un 10% de Gas Natural podría aportarle 2.000 millones de euros a Criteria pero la operación también le serviría para mejorar su ratio de solvencia, dado que las participaciones industriales están penalizadas por el esquema de Basilea III de cara a los test de estrés.

Son habas contadas. La operación de venta del 20% de Gas Natural -un 10% de Repsol y un 10% de Criteria- beneficiaría sobre todo a Repsol porque con los ingresos de la operación reduciría su deuda y enjugaría sus cuentas, lastradas por los precios del crudo en mínimos históricos. El dinero también serviría para alegrar el balance de CaixaBank y paliar las consecuencias que el pinchazo de la burbuja tuvo, pero además el pago iría con propina en el caso de Criteria.

El holding a través del cual la fundación bancaria La Caixa controla CaixaBank podría llevarse de regalo una mejora en la ratio de solvencia que se mide en los test de estrés. Fuentes del mercado consultadas por SABEMOS aseguran que en Basilea III “las participaciones industriales penalizan la ratio de solvencia”.

Un gran empeño de los sucesivos acuerdos de Basilea, que establecen los colchones de capital de los que deben disponer los bancos, ha sido el de perseguir las participaciones de las entidades en otras empresas no financieras. Las acciones cotizan en bolsa y por lo tanto están sujetas a variaciones en su valoración. Por eso la última regulación del sector bancario, Basilea III, cataloga a las participaciones industriales como activos con riesgo.

Aquí reside la propina de la operación de venta del 10% de Gas Natural: al desprenderse de un paquete accionarial tan notable y convertirlo en dinero contante y sonante, Criteria conseguiría mejorar su nómina de activos ponderados por riesgo (APR) y, por lo tanto, su ratio de solvencia. Con el mismo nivel de capital y menos riesgo la nota en los exámenes subiría.

No le vendrá mal, puesto que en los últimos test de estrés obtuvo la segunda peor nota (7,8%) en la categoría “Common Equity Tier 1 fully loaded”, la que evalúa la cobertura con capital de máxima calidad, entre los 6 grandes bancos españoles estudiados. Eso sí, en CET 1 se llevó la medalla de plata con un 9%.

Una venta multimillonaria

La entidad catalana reconoció en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que está en negociaciones para deshacerse de parte de las acciones que posee en Gas Natural Fenosa. Por el momento, eso es todo lo que la compañía tiene que decir al respecto. No hay nada cerrado ni decidido, lo único seguro es que, de acuerdo con el comunicado al que se remiten los portavoces del holding financiero, Repsol y Criteria están manteniendo contactos con posibles compradores para vender un 20% de Gas Natural, un 10% cada uno de ellos.

Se da la circunstancia de que Repsol y la matriz de CaixaBank, Criteria, van de la mano en Gas Natural, ya que firmaron en el año 2000 un pacto parasocial para gobernar sus participaciones en la compañía energética de manera conjunta. Ese acuerdo facilita una control férreo en la empresa, con un 64,4% de las acciones (30% de Repsol y 34,4% de Criteria), pero también dificulta que cada uno vaya por libre.

A Repsol, acuciado en bolsa por los bajos precios del petróleo y los estrechos márgenes que puede obtener de su negocio tradicional, los inversores y los analistas le pedían vender parte de su cuota en la gasista. Y como en el pacto parasocial se mira en el espejo con CaixaBank, la entidad ha decidido empatarse y optar también por vender. Entre los dos están buscando un comprador que se haga con un 20% de Gas Natural, valorado en casi 4.000 millones de euros a su cotización actual.

No obstante, Criteria todavía cuenta con intereses sustanciales en otras empresas, sobre todo catalanas, a las que podría recurrir para seguir haciendo caja y reduciendo sus participaciones industriales tan denostadas por Basilea III. Entre las cuotas que destacan están Cellnex (4,7%), Abertis (18,93%) y Agbar (15%), aunque por el momento CaixaBank y sus matrices no han comunicado ningún interés por desprenderse de estos paquetes accionariales.

Foto: La Caixa