La nueva Telefónica, bajo la presidencia de José María Álvarez-Pallete, tiene un plan para afrontar sus siempre complejas relaciones con las empresas de Internet. ¿El objetivo? “Devolver al cliente el control de sus datos” para que las empresas de Internet, a cambio de tener acceso a ellos, les aporten más valor.

El proyecto, la llamada “cuarta plataforma” de Telefónica, que está contando con la participación de distintas áreas de Telefónica, incluyendo ingenieros de Tuenti, tiene como objetivo generar un mecanismo de relación con el usuario que le permita comprender al detalle el tipo de datos que la operadora tiene sobre ellos y habilitar unos usos u otros en función no de los intereses de la operadora o de las compañías de Internet, sino de los suyos propios.

Desde Telefónica, confirmaron a SABEMOS que el objetivo final de esta plataforma es que los usuarios vean cada vez más valor en la red de Telefónica y en el modo en el que interactúan con ella. Imaginemos que una empresa que utiliza geolocalización, como MyTaxi, quiere acceder a los datos de ubicación por triangulación de antenas. El usuario de Telefónica podría aceptar que sus datos se utilizasen, pero no sólo a cambio de recibir el servicio sino también, quizá, a cambio de un descuento. Es un ejemplo que no tiene por qué ser real, pero sí es una forma de entender la maniobra.

Así, Telefónica no se lucraría con la comercialización de los datos de los clientes, pero sí conseguiría mayor fidelidad de estos, una vez que comprendan que el control sobre estos datos puede redundar en ventajas para él, si las quiere, o mayor privacidad si no es así.

Y si esta es la “cuarta plataforma”, ¿Cuáles son las otras tres? La base de todo, la plataforma de activos físicos, desde los elementos de red a los despliegues de fibra, desde los routers hasta la tienda que te atiende. Unos activos en los que la compañía ha invertido 30.000 millones de euros en los últimos cuatro años. La segunda plataforma es la de sistemas de red, el “cerebro de la bestia”, donde lo relevante es alcanzar una digitalización de extremo a extremo, y en la que la compañía ha invertido en el mismo periodo 4.000 millones. En tercer lugar, la plataforma de productos y servicios (vídeo, nube, seguridad, Internet de las Cosas), en la que ha se han invertido 2.000 millones entre 2012 y 2015.

Vodafone en la misma línea

En este mismo sentido, el CEO de Vodafone, Vittorio Colao, también ha señalado en un encuentro con la prensa al terminal la mesa redonda, que su compañía estudia un sistema por el que devolver el control de los datos a los usuarios, similar al explicado por el máximo dirigente de Telefónica.

En concreto, Colao cree que “hay que pasar del salvaje oeste de los datos, a una sociedad civilizada de los datos”. Sobre el interés que puede haber sobre el control de los datos, el directivo ha señalado que “probablemente el 70-80% de los usuarios no están interesados, pero es importante darles la posibilidad de elegir”.

Asimismo, Colao también subrayó que Vodafone permitirá a los usuarios decidir de dónde llega la publicidad que reciben de internet y controlar de donde lo reciben a través de sus redes. A cambio, si deciden no ofrecer información, están en su derecho.

Mismos servicios, misma regulación

En la mesa redonda con los CEO de Orange y Vodafone, Stéphane Richard y Vittorio Colao, varios temas salieron a la palestra, como la veterana discusión sobre cómo los hiperregulados operadores no tienen que disfrutar de más control de las autoridades que el que disfrutan empresas de Internet que ofrecen servicios parecidos. Una diferencia en regulación que, por ejemplo, ha bloqueado concentraciones en el sector sin poner barrera ninguna a las que se producen en el mundo de la tecnología. “Mismos servicios, misma regulación”, coincidieron los tres.

“Whatsapp no tiene regulados sus servicios de voz, pero si fallan, los clientes llaman a mi servicio de atención al cliente para quejarse”, subrayó Pallete, quien pidió menos regulación.

“En el ámbito político veo avances, pero no si piensas que en la Comisión, por ejemplo, tienes a mucha gente que lleva años trabajando de una forma determinada y es difícil cambiar su forma de ver las cosas”, subrayó Richard, quien lamentó lo que tardan los cambios en las visiones políticas en filtrarse a la Comisión, el Parlamento Europeo y los distintos estados. En este sentido, lamentó que Europa sea una “subsidiaria digital de EEUU” y pidió una regulación sin fronteras en el espacio europeo en distintos aspectos, como por ejemplo el reparto de espectro, unas políticas que generalmente tienen que ver más con los intereses cortoplacistas de los estados a la hora de ingresar, que con las ventajas para el sector o para los clientes.

Colao, por su parte, lamentó que la visión política para conseguir una “sociedad gigabit” es positiva pero que se enfrenta a procesos muy largos. “Cuando el proyecto se termina, después de mucho tiempo, algo que te debería poner al nivel de los americanos queda descafeinado, y eso genera frustración”.

¿Son los precios muy elevados?

“Hay una obsesión por el precio minorista como si en la Unión Europea tuviésemos precios muy altos. Pero no es así, y menos si te comparas con EEUU. El nivel de competencia es muy elevado y supone bajadas de precios por gigabit. En lugar de pensar sólo en el precio deberían pensar en que haya distintas opciones para los consumidores”, subrayó el máximo directivo de Vodafone.

Colao, de hecho, puso como ejemplo a España de cómo hacer las cosas, en el sentido de que ha favorecido la compartición de infraestructuras y la coinversión. “Eso no quiere decir que España sea perfecta. Tenemos problemas con el acceso a contenidos y los precios, pero es un buen ejemplo de ‘coopetición’”, subrayó.