Carlos Díez, ilustrador y profesor, ha fallecido a causa de una enfermedad a los 49 años de edad.

Nacido en 1966 y con una afición por la figura femenina que compartía con Luis Royo, su papel como ilustrador de pin-ups, a menudo centrado en imágenes eróticas protagonizadas por famosas, siempre fue secundario a su rol como fundador de la Academia C10, en 1995.

Este centro pasó por diferentes etapas. En su último cambio de ubicación, pasó de la calle Luna, junto a la madrileña Gran Vía, a unos nuevos locales en el Barrio del Pilar.

Durante años, en España ha habido dos academias de cómic medianamente conocidas. La barcelonesa Joso, la más famosa y referencia absoluta; y Academia C10 en Madrid, bajo la dirección de Carlos Díez. Todo aquel joven que en algún momento haya planeado que el cómic sea más que una afición para él habrá contemplado la posibilidad de estudiar en alguna de ellas, o en ambas.

Él mismo relataba los orígenes de su experiencia docente hace algunos años en una entrevista para Gencomics: “Cuando yo era joven, busqué mucho academias de este tipo en Madrid. No las encontré y las que se parecían en algo (más cercanas a la publicidad) eran exageradamente caras. Eso me produjo bastante irritación y tristeza. Bellas Artes y Artes y Oficios no están pensadas para dibujantes de cómic y en general, ilustradores y artistas de éste entorno. Pasé por ellas y las abandoné. Así que decidí formarme por mi cuenta. ¿Qué ocurre con esto? Que tardas más y tienes que trabajar el triple. Con poco más de 20 años comencé a dar mis primeras clases. Me gustaba y funcionaba. Así que me lo pensé más en serio, y con un pincel en una mano y el teléfono en la otra comencé a gestar AcademiaC10. Fui incorporando nuevas asignaturas, mejorando las áulas, promoción… y hasta hoy”.

Como testimonio, invitamos a sus alumnos a dejar sus palabras en la sección de comentarios o recordándole a través de su usuario de Twitter, @carlosdiez_art

Su último mensaje en la red de microblogging, publicado a principios de agosto, entronca su figura con la del gran ilustrador español de la figura femenina, Pepe González, el dibujante que más gloria llevó a la Vampirella de Warren Publishing.