El primer gran reto para combatir la pobreza es saber dónde está. Investigadores de Oxford utilizan satélites para identificar las zonas rurales en que la gente vive en la oscuridad durante la noche por falta de acceso a luz eléctrica, una de las manifestaciones de la pobreza extrema.

La pobreza es cambiante. En sus expresiones y en su magnitud. Y no sólo cambia con el paso del tiempo, también es diferente en un mismo momento por las distintas formas de calcularla, por las maneras varias de siquiera definirla. Pobreza absoluta, pobreza relativa, pobreza subjetiva… Vivir con menos de 1,25 dólares al día, consumo de calorías diarias suficientes, capacidad de gasto para garantizar el bienestar…

Para medir la pobreza suelen utilizarse encuestas nacionales, cuyos resultados se cruzan con datos económicos y monetarios. Una vía generalizada y que para algunos académicos no permite calibrar correctamente la extensión del fenómeno en muchas regiones (singularmente en zonas rurales), y además se trata de un proceso lento y caro.

pobreza tanzania2010Tanzania. 2010. Fuente: samuelwills.wordpress.com

Dos investigadores de la Universidad de Oxford ofrecen la solución para poder encontrar con exactitud esa pobreza en zonas rurales de países en vías de desarrollo, a los que difícilmente llegan las encuestas ni las estadísticas oficiales. Brock Smith y Samuel Wills han utilizado satélites para medir la pobreza rural y para afrontar uno de los retos primigenios para combatir la pobreza: saber dónde está.

Y lo han hecho identificando las zonas en que, aun estando habitadas, por la noche permanecen en la oscuridad por no tener acceso a la luz eléctrica. Un método que “es rápido, barato, preciso y que cubre el mundo entero con una resolución de un kilómetro cuadrado en intervalos regulares”, apuntan los autores en una tribuna en VoxEU. [Ver aquí el estudio completo].

Para su investigación, los autores utilizaron dos tipos de satélites para encontrar a la gente que vive en la oscuridad en zonas rurales. Con uno de ellos, del Programa de Satélites Meteorológicos de Defensa de EEUU, los investigadores pueden medir la luz que se emite por la noche. Y con el otro tipo de satélites, gestionado por el Departamento de Energía estadounidense, calculan la población de cada lugar utilizando imágenes de carreteras, edificios y suelos utilizados. Con ambos satélites puede cubrirse la superficie mundial al completo y obtener datos de 100 millones de ubicaciones en todo el planeta cada año.

pobreza bolivia2010Bolivia, 2010. Fuente: samuelwills.wordpress.com.

Luz más allá de las estadísticas

La pobreza de es un fenómeno de amplio espectro, y que se manifiesta a través de la incapacidad de las personas para tener acceso a comida, alojamiento o a unas condiciones de bienestar o de salubridad suficientes. El acceso a la iluminación puede parecer una manifestación de menor gravedad, pero se considera de facto una de las fronteras entre la pobreza extrema y lo que no lo es.

Las personas mejoran su iluminación dando el salto desde las lámparas de queroseno a la electricidad justo después de salir de la pobreza extrema. En ese momento la iluminación crece significativamente y ya aparece en nuestra base de datos” al poder ser detectada por los satélites.  Una lámpara de queroseno estándar sólo produce 1-6 lux [el lux es la unidad de medida del nivel de iluminación], mientras que las bombillas eléctricas de 60 vatios ofrecen 100 lux y ya pueden ser localizadas por los satélites. En cualquier caso, esa intensidad aún sigue siendo insuficiente: el estándar que se utiliza en los los países desarrollados para poder leer es de 300 lux.pobreza nigeria2010Nigeria, 2010. Fuente: samuelwills.wordpress.com.

La utilización de los satélites permite, según los autores, aportar datos más precisos sobre regiones cuya realidad no se refleja –o lo hace muy parcialmente- en las estadísticas oficiales y permite analizar con más detalle la realidad de algunas zonas, al margen de las medias nacionales. Según los datos de su estudio, en la República Democrática del Congo la pobreza afecta al 97% de la población que vive en zonas sin iluminación, mientras que sólo es pobre el 33% de los habitantes de las áreas iluminadas. Y en Bolivia el 82% de los que viven en zonas no iluminadas por la noche es pobre, frente al 15% que lo es en regiones donde sí hay luz.

“Utilizar la oscuridad para medir la pobreza abre posibilidades para localizar mejor la ayuda y testar políticas diseñadas para mejorar las vidas de los pobres de todo el mundo”, apuntan los autores. “El primer paso para ganar la guerra a la pobreza es saber dónde está el enemigo”.

 

 

LA OSCURIDAD Y EL PETRÓLEO

Los investigadores han utilizado los datos sobre la pobreza y el uso de luz eléctrica para analizar de qué manera la evolución de los precios del petróleo sirven para reducir la pobreza y la desigualdad en los países productores. Entre 2002 y 2013, el precio del petróleo se disparó desde los 20 hasta los 110 dólares por barril, lo que permitió que el PIB per cápita y la iluminación creciera un 30% más en los países productores que en los países que no tienen crudo. Pero los datos muestran que ese crecimiento apenas llegó a las zonas rurales.

Según el estudio, durante el boom de precios del crudo la iluminación no creció en las zonas rurales de los países productores, mientras que en las ciudades medianas y grandes de esos estados el uso de la luz creció un 38 y un 15%, respectivamente durante la década analizada. Esto es, el boom petrolero aporta riqueza en estos países, pero al tiempo también consolida o incrementa la desigualdad en ellos.

[No obstante, también hay que tener en cuenta que el crecimiento económico vinculado a la producción de crudo suele tener como una de sus consecuencias la emigración del campo a la ciudad de parte de la población. Algunos estudios apuntan que tras el descubrimiento de un gran yacimiento en torno a un 1% de la población rural emigra a las ciudades.]

Smith y Wills han constatado que, con o sin boom petrolero, la probabilidad de que una región sin iluminación pase a tenerla es mayor cuando existen cerca otras zonas con acceso a la electricidad, cuando se encuentran en las proximidades de ciudades o existe una alta densidad de población.

 

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