El terremoto registrado anoche en el centro de Italia, de magnitud 6,2 en la escala abierta de Richter ha causado más de 250 muertos. Como siempre, habrá quien se pregunte por qué un país del primerísimo mundo puede sufrir consecuencias tan catastróficas. Aquí van algunos datos que ayudan a aclararlo.

1.270 toneladas de TNT

La magnitud del terremoto de Accumoli equivale a la energía liberada por una explosión de 1.270 toneladas de TNT, según explica el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG). “Un movimiento sísmico de esa magnitud puede causar graves daños en zonas pobladas en un área de hasta 160 kilómetros a la redonda, como se ha podido comprobar por las imágenes de la catástrofe”, explican.

Sin avisos, pero con muchas réplicas

No se han producido terremotos previos que alertaran a las autoridades y a la población y si una multitud de réplicas posteriores al evento. Eso, y sumado a la hora a la que se produjo el terremoto, ea las 3:36 de la madrugada, supuso que mucha población no tuvo ocasión de prepararse.

Una zona conflictiva

“Italia es uno de los países europeos con mayor riesgo sísmico debido a su posición en la convergencia de las placas africana y euroasiática”, sostiene Manuel Regueiro, presidente del ICOG. Este geólogo añade que la sismicidad se concentra en la región central y el sureste de Italia, a lo largo de la cresta de los montes Apeninos, aunque también algunas partes de Calabria y del norte de Italia tienen riesgo de terremotos. Recordemos, además, que la densidad poblacional de Italia es mucho mayor que la española (212 hab/km2 de Italia frente a los 92 hab/km2 de España), lo que empeora la situación en estos casos.

…y también muy turística

Además, el terremoto ha tenido lugar en el mes de agosto en una zona turística. Aunque muchos turistas que prefieren Italia se hospedan en la costa o en grandes ciudades, es habitual el alquiler de villas y granjas en la región afectada por el terremoto.

Imposible de predecir

Regueiro subraya que es imposible predecir un terremoto, por lo que confía que en este caso no se repitan los sucesos del seísmo de L’Aquila, que llevó a seis científicos italianos a ser condenados en primera instancia en 2012 por no advertir a la población de la proximidad del movimiento sísmico. Finalmente, los seis científicos fueron absueltos por un tribunal de apelación en 2014. El epicentro del último terremoto estuvo entre las localidades de Amatrice y Accumoli, dentro de la región del Lazio, en la zona central de Italia. La zona afectada se encuentra a tan sólo 50 kilómetros de L’Aquila, en 2009, con una magnitud 6,9.

Infraestructuras vulnerables

El Colegio de Geólogos opina que para valorar la gravedad del seísmo es más práctico utilizar la escala Mercalli de intensidad, que mide cuantitativamente los efectos de un terremoto. Según los primeros informes registrados por el Servicio Geológico de Estados Unidos, el seísmo de esta madrugada habría alcanzado una intensidad de entre VII y VIII en la escala Mercalli, lo que indica daños leves en infraestructuras bien construidas y posibilidad de daños graves en estructuras vulnerables, como es el caso de las construcciones de las poblaciones cercanas al epicentro del seísmo, muchas de ellas directamente medievales.