El banco español BBVA ha abierto una nueva sede en la ciudad estadounidense de San Francisco (California), con lo que abre una embajada en el mayor polo mundial de la innovación y la tecnología, Silicon Valley. La división de Negocios Digitales, que busca oportunidades de inversión en startups financieras y tecnológicas, ocupará la nueva oficina en la ciudad del Pacífico.

California nunca ha sido el estado predilecto de la banca, más acostumbrada a levantar su campamento al calor del fuego de Wall Street. Los tiempos, no obstante, están cambiando y los bancos -también los españoles- se han visto obligados a acudir a los lugares en los que se fragua el futuro del sector.

Hasta el momento, BBVA tenía el ojo puesto en la próspera ensenada de la bahía de San Francisco, donde florecen las startups del sector conocido como fintech, para salir a comprar empresas tecnológicas. El banco ha decidido ahora abrir una sede en San Francisco, donde trabajará su división de Negocios Digitales, lo que supone un paso de gigante en el vuelco de los esfuerzos innovadores de la entidad hacia Silicon Valley.

Este departamento es el responsable de las compras de empresas tecnológicas que el banco lleva completando desde hace años, así como de la firma de capital riesgo Propel, un fondo al que BBVA ha dotado de 250 millones de dólares para invertir en startups.

“Vamos a seguir construyendo nuestro futuro aquí. Este lugar nos sitúa en el centro de muchos círculos superpuestos – fintech, inversores, talento tecnológico – que queremos aprovechar para lograr ejecutar con éxito nuestra visión de cómo es la nueva industria financiera”, ha asegurado el responsable de Desarrollo y director de Nuevos Negocios Digitales de BBVA, Teppo Paavola, en un comunicado.

Para el traslado, BBVA se ha hecho con un espacio de oficinas en el distrito financiero de la urbe, con capacidad para albergar a 200 personas. Una nimiedad si se compara la cifra con los 137.310 empleados de los que dispone el grupo en todo el mundo.

Un verano tecnológico

BBVA ha aprovechado este verano para reforzar su implicación en el sector fintech. En los últimos dos meses, julio y agosto, la entidad ha anunciado su participación en 2 rondas de financiación de sendas startups: Brave, un navegador web que integra un sistema de micropagos con bitcoins, y Guideline, una plataforma tecnológica para la gestión de planes de pensiones en Estados Unidos.

Las compañías se sitúan en Silicon Valley, Brave en San Francisco y Guideline bien cerca, en Burlingame. Gracias a su nuevas oficinas en la bahía, BBVA podrá seguir más de cerca la evolución de sus inversiones en las empresas fintech en las que participa.

La instalación de BBVA en Silicon Valley respalda el histórico empeño del también histórico presidente de la entidad, Francisco González, quien ha reiterado en numerosas ocasiones que el grupo tiene que liderar la clasificación mundial de la transformación digital de la banca. Las cifras respaldan al veterano directivo, dado que los clientes están cambiando su manera de relacionarse con las entidades financieras.

En el caso de BBVA, el número de clientes digitales ha subido un 21% en el último año hasta alcanzar los 16,4 millones de usuarios. Las ventas por este canal cada vez suponen más sobre el total; en lo que va de año han pasado de un 8,8% a un 14,7% de los productos comercializados en España. La cuota sobre el total se dispara en Estados Unidos y en Turquía, donde las filiales de BBVA consiguen un 20,1% y un 23,9%, respectivamente, de sus ventas a través de los canales digitales.

Foto: BBVA