Populares y naranjas concluyen una maratoniana jornada de reuniones con avances cruciales y “aparcando” los puntos de discrepancia. Los de Rajoy se resisten a aceptar el complemento salarial y el “contrato estable” que defiende Rivera, aunque matizan que no ven “ningún obstáculo insalvable” para el pacto. Coalición Canaria, camino de dar el ‘sí’ al presidente del Gobierno en funciones.

“Estamos avanzando, estamos en el camino correcto, ahora mismo no existe ningún obstáculo insalvable”. El PP celebra la sintonía programática encontrada con Ciudadanos en materia económica, ámbito que centró la “intensa” jornada del lunes. Los negociadores de ambos equipos se reunieron en dos tiempos durante más de seis horas, acercaron posturas sobre la forma en que se ha de consolidar la recuperación económica, encontraron discrepancias en materia laboral y consensuaron no difundir muchos detalles sobre la marcha de las conversaciones.

No obstante, y pese a las cautelas adoptadas, populares y naranjas dieron la impresión de circular sin grandes dificultades por la ‘vía 170’. De llegar con éxito al final de ese tránsito, Rajoy encontrará los votos a favor de su investidura de 137 diputados del PP, 32 de Ciudadanos y 1 de Coalición Canaria, cuyo apoyo se está trabajando en paralelo el Grupo Popular. Avales insuficientes, huelga decirlo ya, para garantizar por sí mismos una reelección imposible sin la colaboración activa o pasiva del PSOE. Y aquí sí que no hay avances: los socialistas mantienen la determinación de votar en contra, ni siquiera debatirán un cambio de postura y reiteran tal determinación a diario.

Rivera solo firmará un documento que le satisfaga en su totalidad, no en parte

Para tratar de cambiar esa situación o al menos desarmar de argumentos a Pedro Sánchez, PP y C’s trabajan en un pacto de mínimos que permita al partido de Albert Rivera dar el ‘sí’ a Rajoy. Los emergentes entienden que el proceso debe dirimirse en términos de ‘todo o nada’, es decir, alumbrando un documento lo suficientemente reformista como para que lo apoyen sus parlamentarios o abortando la operación y regresando a la ‘abstención técnica’. Ciudadanos no aceptará que el PP asuma una parte minoritaria de sus propuestas -ha trasladado más de cien- o rechace la mayoría de las más importantes. El diputado Miguel Gutiérrez, miembro del equipo negociador, garantizó este lunes que el pacto habrá de redactarse “de forma conjunta” y deberá satisfacer por completo a su partido. Eso no quiere decir que deba estar integrado en su totalidad por postulados de C’s, pero sí por medidas que, aparezcan en el programa de Rivera o no, sean coherentes con su ideario.

Las reuniones del lunes sirvieron para comprobar que hay “coincidencias importantes” en cuanto a fiscalidad y políticas para consolidar el crecimiento del PIB. Así lo aseguró Fernando Martínez Maíllo, vicesecretario de Organización del PP y miembro del equipo negociador, que ensalzó los avances en “lo que más le importa a los españoles: las medidas necesarias para seguir en la senda del crecimiento y creación empleo”. En cuanto a mercado laboral, donde las formaciones parten de posturas más distanciadas, se han encontrado diferencias sustanciales pero no “ningún obstáculo insalvable”.

Asumir la ‘mochila austriaca’

Los populares están dispuestos a asumir propuestas de C’s como la mochila austriaca -mecanismo que permite al trabajador ir acumulando una cantidad de dinero a lo largo de su carrera para recurrir a ella en caso de despido o jubilación, sin perderla al cambiar de trabajo-, aunque recelan de otras como el complemento salarial -que tendría un coste de al menos 7.500 millones al año- y el contrato único. “Hay algunos puntos en los que tenemos serias discrepancias”, dijo Maíllo al respecto, motivo por el cual “se están aparcando” ciertos debates. El PP quiere avanzar en los terrenos donde hay más consonancia y dejar para el final las fricciones.

Gutiérrez también destacó al término de la reunión matutina (11h-14.30h) que se habían encontrado puntos donde ambos están “muy de acuerdo”, al tiempo que otros que habrá que “abordar con más delicadeza”. Y es aquí donde destaca la simplificación de los modelos de contratación, una de las banderas de su partido. C’s quiere una “modificación sustancial” al respecto, algo que ya exigió a Pedro Sánchez en febrero. No ponen el denominado “contrato estable” como línea roja, pero sí consideran imprescindible reducir la larga lista de modalidades de contratación que existe actualmente y que para ellos es la causa de la precariedad e inestabilidad laborales. “Simplificar un mercado de trabajo con 45 modalidades de contratación y con un 92% de contratos temporales” es fundamental, indicó en entrevista con este diario su diputado y experto en hacienda pública, Francisco de la Torre.

Como ya hiciera al negociar con el PSOE, Ciudadanos remarca que su ‘sí’ al candidato a la investidura no está ni mucho menos garantizado y depende de que se acabe articulando ese documento programático que debe satisfacerles completamente. Economía, empleo, lucha contra la corrupción y reformas institucionales son las prioridades del partido naranja, y será ahí donde más insistan en hacer valer sus convicciones.

Los contactos continuarán este martes y a lo largo de la semana, con el objetivo compartido por las dos formaciones de cerrar el pacto el viernes. Además del bloque referido a economía, competitividad y empleo, serán objeto de negociación cuatro más: Estado del Bienestar, regeneración democrática, fortalecimiento institucional y España en Europa y en el mundo. Este último tema, que en un principio iba a ser parte del cuarto, se añadió el lunes al guion.

Al tiempo que esos equipos acercan posturas, el PP trata de ganarse el voto de Coalición Canaria. La diputada de este partido, Ana Oramas, mantuvo ayer una reunión con el portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, y aseguró que está dispuesta a dar el ‘sí’, aunque no a facilitar un “voto de adhesión”. La llamada “agenda canaria” y condiciones como una reforma educativa u otra del sistema de pensiones han sido puestas encima de la mesa por Oramas y aceptadas a debate por el PP. Las conversaciones seguirán a lo largo de la semana con la meta de cerrarlas exitosamente antes del consejo político que los nacionalistas canarios celebran el sábado.