De los pisos turísticos irregulares descubiertos, 234 han sido localizados por el equipo de 20 visualizadores creado por el consistorio, que se encargan de comprobar in situ la existencia de dichas viviendas, una cifra muy superior a las localizadas por el cuerpo central de inspectores del ayuntamiento, que han propuesto 22 órdenes de cese tras realizar 512 supervisiones.

Además de la orden del cese de la actividad, los propietarios de estos pisos turísticos recibirán una sanción de 30.000 euros.

“El grupo de visualizadores está funcionando positivamente y plantearemos en las próximas semanas ampliar el cuerpo para ir más allá” ha asegurado hoy en rueda de prensa la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad de Barcelona, Janet Sanz.

Asimismo, el Ayuntamiento ha anunciado que se multará con 3.000 euros a 126 pisos legales que han incumplido la obligación de publicar su número de Registro de Turismo de Cataluña en sus anuncios en internet.

Para buscar la complicidad de la ciudadanía, el Ayuntamiento ha iniciado el envío de cartas a los barceloneses para animarles a colaborar en la detección de pisos turísticos sin licencia.

A falta de que se aplique el cese de la actividad turística en las 256 viviendas detectadas en julio, durante este año se han clausurado 112 viviendas turísticas ilegales. En 2014 se clausuraron 242 y 533 en 2015.