Ultimátum de Albert Rivera. El presidente de Ciudadanos ha puesto este martes seis condiciones “sine qua non” a Mariano Rajoy para abrirse a negociar el ‘sí’ de su partido a la investidura del presidente del Gobierno en funciones. Si Rajoy firma las exigencias que el miércoles le hará llegar Rivera -ambos se reúnen a las 10h en el Congreso-, la formación naranja iniciará conversaciones con el PP para comprobar si es posible un acuerdo amplio. Si no, mantendrá la posición defendida hasta ahora: ‘no’ en primera votación y “abstención técnica” en segunda.

Previamente, el líder popular deberá confirmar que irá a la investidura porque Ciudadanos no negociará “con un no candidato”. Una vez que se haya fijado “fecha y hora” para la sesión, sería el momento de hablar. Y Rivera exige como punto de partida un compromiso con la “regeneración democrática” y la “lucha contra la corrupción” que deberá reflejarse en la adopción de seis medidas muy concretas:

  1. “Separación inmediata de cualquier cargo público imputado por corrupción política”.
  2. Eliminación de los aforamientos. “Se acabaron los privilegios para los políticos”, ha dicho el líder de Ciudadanos, que reclama que “todos los cargos públicos” puedan ser llamados a declarar “en primera instancia”.
  3. Nueva ley electoral, que deberá abordar “como mínimo” tres reformas: instaurar las listas desbloqueadas para que los ciudadanos puedan “escoger personas y no solo partidos”, imponer un sistema más proporcional y eliminar el voto rogado para los españoles residentes en el exterior.
  4. Acabar con indultos por corrupción política.
  5. Limitación de mandatos para el presidente del Gobierno. Solo podrá ocuparse La Moncloa durante ocho años o dos mandatos.
  6. Abrir una comisión de investigación parlamentaria para “investigar la financiación ilegal del PP” en el marco del caso Bárcenas.

Rivera ha difundido estas exigencias personalmente, en comparecencia pública desde el Congreso. Antes de hacerlo, ha reunido a la Ejecutiva de Ciudadanos para que debatiera en torno a una pregunta: “¿De verdad que no podemos hacer nada más por España?”

La deliberación ha concluido con esa decisión de abrirse a negociar “un pacto de investidura” -que no de Gobierno- con el PP si previamente asume las condiciones planteadas. De este modo, el partido naranja cambia la posición estratégica que adoptó en julio y que descartaba la posibilidad de votar a favor de Rajoy, poniendo como límite la abstención. Rivera justifica el viraje por la “urgencia” que tiene España de salir de la interinidad y el firme enrocamiento en torno al ‘no’ que mantiene el PSOE y que solo sería revisable si el PP suma a sus 137 votos los 32 de Ciudadanos.

La formación naranja rechaza entrar en un Ejecutivo de Rajoy y solo se abre a votar a favor de su candidatura, no a ser un socio estable de Gobierno. Los populares, si logran salvar la investidura, tendrían que negociar medida a medida. Con todo, aunque esta posible alianza se materialice y aunque a ella se sume el aval de Coalición Canaria, el líder popular no alcanzará la mayoría absoluta. Sumará como mucho 170 ‘síes’ y necesitará la connivencia del PNV o de al menos parte de la bancada socialista. Ambos han reiterado que su oposición al PP es inalterable.