La depreciación de la libra frente al dólar y el euro provoca un incremento de la demanda de los viajeros extranjeros. Se trata de justo el efecto contrario que tiene la caída de la moneda británica en la evolución del consumo de los turistas de Reino Unido en otros países, como España.

El referéndum del pasado 23 de junio sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea tuvo un resultado que pocos preveían. Pero, una vez consumado el apoyo mayoritario al Brexit, la libra sí reacciono como todos esperaban: desplomándose. El pánico inicial tras la consulta hizo que la divisa británica se hundiera a niveles de los ochenta. Y aún no levanta cabeza, con caídas del 13% en relación al dólar y del 10% frente al euro.

La devaluación de la libra conlleva un fuerte recorte del poder adquisitivo de los ciudadanos británicos. Y cuanto más débil esté la libra en relación al euro y el dólar más caro le saldrá a un turista británico viajar a otros países, por ejemplo España, que tiene en el los británicos su principal mercado emisor de viajeros.

Pero, como contraparte, la caída de la libra convierte a Reino Unido en un destino más atractivo para los viajeros extranjeros, que encuentran en el nuevo tipo de cambio (con sus monedas más fuertes) una oportunidad para visitar el país pero gastando menos. Y esa circunstancia ya se está dejando notar.

Y es que la otra cara del Brexit es que la demanda de los turistas extranjeros ya está empezando a crecer. Las reservas de vuelos hacia Reino Unido rompieron la tendencia a la baja que mantenían antes del Brexit y han crecido en las semanas posteriores. La compra de billetes aéreos con destino a Reino Unido crecieron un 4,3% en el mes posteriores a la celebración del referéndum, informa Reuters citando datos de ForwardKeys. En el mes anterior a la consulta las reservas caían un 2,8%.

Desde el 23-J británico, las compras de billetes de avión a Reino Unido se dispararon un 30% entre viajeros de Hong Kong, crecieron uin 9,2% entre turistas de Estados Uniodos y también un 5% desde otros países europeos, según los datos de Forwardkeys, que analiza más de 14 millones de reservas cada día.

En paralelo, el sector turístico y hostelero británico también confían a que en los próximos meses también empiece a notarse el descenso de salidas de los turistas nacionales a otros países y que ello se traduzca en una mejora de sus ingresos al optar por quedarse en Reino Unido.

IMAGEN: Flickr | Pedro Szekely.