El informe anual 2015-2016 realizado por European Cities Marketing (ECM) le ha proporcionado una nueva alegría turística a la ciudad de Madrid al arrojar sus páginas unas cifras más que positivas para la ciudad. El informe viene a confirmar algo que todos intuíamos: que el turismo de ciudad sigue estando al alza con un crecimiento en el número de pernoctaciones durante 2015 del 4,2% con respecto a las cifras del año anterior.

Hasta aquí nada que no fuese más o menos la repetición de las cifras de años anteriores; la sorpresa ha sido la entrada de Madrid en el top cinco de las ciudades que más pernoctaciones acumulan gracias con un aumento del 8,7%, situándola por detrás de cuatro clásicos como son Londres, París, Berlín y Roma. Esa misma cifra, posiciona a la ciudad como tercera en términos de crecimiento, por detrás de Londres y Estocolmo con un crecimiento del 9,8% y 9,7%, respectivamente.

En cuanto a pernoctaciones internacionales, si bien Madrid baja a la décima posición, puede alardear de unas cifras más que positivas gracias al crecimiento del 12,8% con respecto a 2014, siendo, de hecho, el aumento más importante de entre las ciudades europeas. Esto significa que los turistas extranjeros realizaron 10,2 millones de noches en la ciudad.

Según el informe, Madrid cuenta con 82.000 camas de hoteles o establecimientos similares, lo que sitúa a la ciudad en la sexta posición del ranking. Y le deja mucho margen para seguir creciendo, ya que la ocupación media, rondó el 60%. Además, de enero a mayo de este año, el gasto medio turístico diario se situó en los 213 €, un 34,8% más que en el mismo periodo de 2015.

Algo están haciendo muy bien en Madrid Destino cuando la ciudad no deja de crecer y atraer un mayor número de turistas.

Soy madrileña. Nací en Madrid como podría haber nacido en Cuenca, Estocolmo, Bali o Buenos Aires; sin embargo, con los años, he aprendido a amar mi ciudad. Y amarla significa también ser crítica con ella, con lo que no me gusta, con lo que puede mejorar  y con lo que se hace rematadamente mal. Durante mucho tiempo he visto cómo la promoción de Madrid era poco menos que vergonzosa. Nuestro mejor embajador era (y sigue siendo) el Real Madrid; que no es que tenga yo nada contra tal equipo de fútbol, pero Madrid es mucho más que eso. Madrid es pasear por Huertas leyendo las frases escritas en el suelo con letras doradas; respirar el aroma de los calamares en la Plaza Mayor; estremecerte con Saturno Devorando a su Hijo en el Museo del Prado; tumbarte en El Retiro a leer un cómic; asomarte a la Quinta de los Molinos cuando florece el almendro; probar las croquetas de La Posada del Dragón; visitar el Templo de Debod…

Madrid es quedar a tomar el aperitivo y por el camino indicarle amablemente a un turista cómo llegar a su destino; es ir a ver una obra de microteatro en Malasaña o Chueca y un musical en la Gran Vía; es coger el metro porque vas más rápido que en tu coche; es ir de compras a las tiendas más lujosas y a las más baratas en un intervalo de 30 minutos; es disfrutar de la feria del libro en junio y del mercado de Navidad en diciembre; es asfixiarte en agosto y congelarte en febrero; es su gente y la de fuera, porque si algo tiene Madrid es que casi nadie es de aquí y a la vez todos los que la pisamos, dejamos un trozo de nosotros.

Así que sí, me alegra saber que cada vez más gente viene a Madrid, hacen más noches y se gastan más dinero en ella. Me alegra saber que la promoción que se está haciendo de mi ciudad está dando sus frutos y que no solo cada vez vienen más españoles a visitarnos, si no que también vienen más turistas internacionales. Me alegra ver que un trabajo bien hecho tiene su recompensa y me alegra sobre todo, poder compartir lo que siento por Madrid con todos los que aquí llegan, porque estoy segura de que cuando se van, se han enamorado de esta ciudad tanto como los que vivimos en ella.